
22/08/2025
Beber agua es uno de esos pequeños gestos que lo cambia todo. No solo calma la sed: devuelve energía, aclara la mente y ayuda a que el cuerpo se mueva con ligereza. Cada sorbo es una forma de cuidarte, de darle a tus células lo que necesitan para estar en equilibrio.
En un día normal, una persona de complexión media debería beber entre litro y medio y dos litros y medio. La cantidad exacta depende del clima y de la actividad que hagas, pero lo importante no es contar vasos, sino mantener la costumbre. La hidratación es calma, es salud y es también un recordatorio de que lo esencial siempre está al alcance de la mano.
💧 Haz del agua tu aliada y tu cuerpo te lo agradecerá.