08/03/2018
BASTA DE PRODUCIR OBESIDAD .
COLESTEROL INFANTIL: LOS ALIMENTOS MÁS PROBLEMÁTICOS
Cada vez hay más niños y jóvenes con colesterol elevado a causa de la alimentación inadecuada y el sedentarismo. Qué conviene evitar en el plato de nuestros hijos. Reemplazos que suman salud.
Alimentos que consumimos cotidianamente predisponen a tener el colesterol alto y a sufrir problemas cardiovasculares desde edades tempranas.
Son cada vez más los casos de hipercolesterolemia que detectan los pediatras. La mayoría de los casos de colesterol elevado en niños y adolescentes se relacionan con hábitos dietéticos incorrectos y con el sedentarismo. Este trastorno supone un problema de salud pública de gran envergadura, puesto que los niños se convierten en firmes candidatos a sufrir enfermedades cardiovasculares desde edades prematuras. Ciertos alimentos de consumo cotidiano entre los niños favorecen el deterioro de su salud a mediano y largo plazo.
Conocer en forma detallada los ingredientes que componen los alimentos elaborados es fundamental para elegir con seguridad los alimentos que servimos en el plato de nuestros hijos.
* ¿Manteca? No, gracias.
Es densa en energía y grasas, en especial, grasas saturadas y colesterol. Su consumo debería ser esporádico y anecdótico en caso de que el niño tenga hipercolesterolemia. La mejor alternativa es pan fresco o tostado, untado con queso blanco descremado o manteca light. Para los fideos, basta con un chorrito de aceite de oliva, soja o canola.
* Leche, descremada.
¿Por qué tomar leche entera? La diferencia nutricional entre los lácteos enteros y los descremados es sólo el porcentaje de grasa, ya que las vitaminas liposolubles (A, D) que se hayan podido perder en el proceso de desnatado se agregan en la fortificación. Ni siquiera hay cambios significativos en el sabor. En cambio, sí es importante el ahorro de grasas que implica consumir lácteos descremados. Se puede elegir versiones descremadas de leche, yogur, ricota y quesos.
A partir de los dos años es conveniente que los niños tomen leche descremada. Pueden hacerlo sin inconvenientes.
* Facturas, sólo alguna vez…
Las facturas (14% de grasa) no son un alimento apropiado para los niños, aunque sean populares y parezcan infaltables para acompañar el mate. Tampoco son recomendables las galletitas que incluyen entre sus ingredientes los términos “aceite y/o grasa vegetal parcialmente hidrogenado”, aunque sea muy práctico comprar y enviar galletitas a la escuela como merienda.
Las galletitas dulces aportan un 18% de grasas.
Es importante estar atento a ello y buscar meriendas más saludables que las galletitas. Siempre está la posibilidad de preparar masas caseras elaborados con aceite, con frutos secos, harina integral y poca azúcar, una combinación más saludable para el corazón.
* Adiós a los pochoclos comprados.
Los pochoclos para preparar en microondas y los que venden en los cines o hipermercados (que además vienen en megaenvases) tienen alta cantidad de calorías y grasas poco saludables. En cambio, en casa pueden hacerse sin aceite ni manteca con maíz pisingallo en una cacerola con tapa: una alternativa nutritiva y saludable para la merienda con amigos.
* Pizzas, mejor caseras.
Las grasas trans son los ingredientes estrella de una gama amplia de productos precocidos como masa de tartas, empanadas, prepizzas, sándwiches, facturas. Las prepizzas que vienen con la cobertura ya colocada suelen tener demasiado queso, embutidos o salsa grasa. En cambio, las pizzas caseras se hacen con la cantidad justa de queso con menos grasa, y se les puede agregar vegetales o atún.
* Cumpleaños saludables.
Un cumpleaños infantil estándard es nutricionalmente casi un compendio de todo aquello que aporta exagerada cantidad de colesterol: papas fritas, chizitos, pochoclos, panchos, hamburguesas, pizzetas, helados, torta (por no incluir en la lista las gaseosas y las golosinas, que atiborran de azúcares). La justificación “es una vez cada tanto” se desbarata al pensar a cuántos a cumpleaños son invitados nuestros niños (¿uno por semana?), sumados a las salidas en familia o con alguna abuela o tía.
Es una buena iniciativa pensar en un menú rico y atractivo que no atente contra su salud: choclos, tomates cherry, galletitas y pochoclos caseros, minipizzetas con queso magro, chips de jamón y queso sin mayonesa, sándwiches de pollo, salchichas light, aceitunas descarozadas.
Cómo hacerlo más light
Hamburguesas: 18% de grasasReemplazar por hamburguesas caseras, hechas con carne picada magra y con el agregado de vegetales como zanahoria, cebolla, ají.Salchichas: 23% de grasaOptar por salchichas light o de sojaNuggets: 15% de grasaHacer en casa minimilanesas de pollo. Agregar al rebozador semillas de chía o lino (tienen omega 3, que ayuda a bajar el colesterol).
Aderezos:
Crema: 40% de grasa
Mayonesa: 30% de grasa
Elegir versiones light. También se pueden hacer aderezos con hortalizas como remolacha o zanahoria cocidas licuadas con queso blanco descremado.
Desde la Fundación Española del Corazón alertan de que cada vez son más los casos niños y jóvenes con colesterol alto. Debido a la combinación de hábitos alimentarios poco saludables y el creciente sedentarismo, estos niños son candidatos a padecer hipercolesterolemia en el futuro.
El colesterol es necesario para el desarrollo normal del organismo infantil, siempre que los valores porcentuales estén en el rango normal de acuerdo a la edad.
Los especialistas consideran que las tasas de colesterol en la infancia son:
* normales cuando son inferiores a 170 mg/dl de colesterol total y a 110 mg/dl de LDL (colesterol malo).
* están en el límite si oscilan entre 170 y 199 mg/dl de colesterol total, y 110-129 mg/dl de LDL.
* altas cuando superan los 200 mg/dl de colesterol total