30/01/2024
La croqueta no es para comer todos los días, pero segun cómo se elabore, el relleno que lleve y la forma de cocinarla puede convertirse en un plato muy adecuado, que puede encajar muy bien dentro de una dieta sana y equilibrada.
Las croquetas son un plato muy popular en la cocina española y, cuando son caseras, son toda una delicia al paladar. Sin embargo, hay que tomarlas con moderación…
Siempre que se pueda elegir entre croquetas congeladas o caseras, debemos inclinarnos por las caseras, ya que son más sanas, pero no debemos engañarnos:
las croquetas son ese caprichito que se debe tomar de vez en cuando, ya que, por muy caseras que sean, son “fritos” y tienen gran cantidad de grasas saturadas, que no solo hacen que se aumente de peso, además son perjudiciales para el colesterol, entre otras cosas.
Podemos considerar que son sanas si son caseras porque no llevan colorantes ni sustancias artificiales, pero tampoco son la opción más ligera ni saludable. Croquetas sí, pero con medida sin pasarnos.
Los ingredientes básicos de las croquetas son el pan rallado, harina, leche, huevo, aceite y los ingredientes que elijamos para el relleno, que pueden ser muy variados: pescado, jamón, verduras, atún, boletus, etc.
Podemos hacer croquetas más sanas si elegimos, por ejemplo, pan rallado y harina integral, leche desnatada o semidesnatada, rellenos basados en verduras, pollo, boletus…
Si buscamos unas croquetas que engorden poco, las de pollo son la mejor opción. Es pollo es un alimento bajo en calorías y cargado de proteínas. Las croquetas de pollo tienen vitamina A (buena para la vista) y mucho fósforo, esencial para dientes, huesos, riñones e hígado.
Ademas si queremos hacerlas mas sanas podemos prepararlas al horno. Basta con untar un poquito de aceite en la bandeja del horno y colocarlas encima. Cuando estén doradas por un lado, damos la vuelta y dejamos que se doren por el otro. Después las sacamos y… ¡listas!
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