Carol Holistic: Sanar desde el Cuerpo

Carol Holistic: Sanar desde el Cuerpo En el cuerpo se encuentra nuestra biografía. ¿Sueñas con volver a recuperar las riendas de tu salud e independencia?

Una distonía causada por estrés crónico cambió mi vida, desde entonces me dedico a la terapia transpersonal somática, guiando el camino a otras personas a sanar sus heridas y conectar de nuevo con el cuerpo. Aprende las herramientas para re-conectar contigo, sanar emocionalmente y vivir de forma más consciente desde la calma y sin sufrimiento.

Todavía alucino de cómo mi cuerpo me habla, alto y claro. Es mi gran aliado.Antes susurraba y yo no sabía escuchar.Hoy l...
06/01/2026

Todavía alucino de cómo mi cuerpo me habla, alto y claro.

Es mi gran aliado.

Antes susurraba y yo no sabía escuchar.
Hoy lo percibo todo de manera muy fina.
Sé cuándo algo es un sí.
Sé cuándo algo es un no.
Sé lo que quiero y lo que necesito, sin tener que justificarme.

Esta capacidad no apareció de la nada.
Me la dio la enfermedad en mi cuerpo.
Fue dura, fue incómoda, fue un antes y un después…
pero me regaló algo invaluable: presencia.

Mi sistema se volvió sensible, preciso, honesto.
No porque sea frágil, sino porque está afinado.
Porque aprendí a leer mis señales antes de romperme.

Cuando empiezas a trabajar con tu cuerpo en terapia, todo cambia.
Dejas de entenderlo todo solo desde la mente y comienzas a habitarte.
El cuerpo muestra dónde te traicionas, dónde te fuerzas, dónde te abandonas…y también te enseña el camino de vuelta a ti.

🤲No esperes a llegar al límites como me ocurrió a mí. Si quieres dejar de traicionarte, si quieres aprender a escucharte y sostenerte de verdad, te acompaño. No para arreglarte, sino para que recuerdes cómo volver a casa.

Hoy honro a mi cuerpo.
Le hago caso.
Confío en su inteligencia.

Y en 2026 pienso seguir caminando con él, no contra él.

Porque cuando el cuerpo habla, no es exageración: es sabiduría.

Mi cuerpo es mi brújula.
Siempre tiene la respuesta.

¿Y tú… lo escuchas? 🌿

Pase lo que pase, tu cuerpo tiene memoria.Nuestro cuerpo quiere protegernos.A veces lo hace callando, adaptándose o entr...
29/12/2025

Pase lo que pase, tu cuerpo tiene memoria.
Nuestro cuerpo quiere protegernos.
A veces lo hace callando, adaptándose o entrando en defensa.
No porque no sepas más, sino porque así aprendió a estar a salvo.
Y también es verdad que cuando hacemos un trabajo interno, cuando empiezas a conocerte de verdad, algo cambia.

Empiezas a expresarte desde otro lugar.
No desde tener que demostrar.
Sino desde una seguridad más profunda.
Desde estar presente en ti.

Ese trabajo es volver al cuerpo.
Escuchar cómo te estás sintiendo.

Elegir juntarte con quien quieres y donde sabes que estarás a salvo.
No aguantar conversaciones que no te hacen bien.
Reservar y cuidar tu energía.
Eso no nace de la rigidez, nace del profundo autoconocimiento de ti misma, de tu dolor.

Para 2026 te deseo que ese camino hacia ti —
de vuelta a ti— comience o continúe.
Que puedas habitarte desde una seguridad interna,
sabiendo que el cuerpo es tu casa, la conciencia tu guía, y que esa adulta que eres puede relacionarse consigo misma y con los demás de una forma más sana y en calma.

Y habrá fallos.
Permítetelos.
También eso es parte del camino.

Pero cada vez más cerca de ti✨️

Con amor,
Carol

#2025

27/12/2025

Cuando crecemos en entornos donde no fue seguro sentir, expresar o necesitar, muchas veces desarrollamos el carácter complaciente por supervivencia, no por elección.

De niñas aprendemos pronto que para no perder el vínculo, tenemos que adaptarnos, callar, agradar, apaciguar.
Y el cuerpo lo recuerda.

Peter Levine nos muestra cómo ese apaciguamiento queda grabado en el sistema nervioso como una respuesta automática: si me hago pequeña, si no molesto, sigo perteneciendo.

El problema no es la complacencia.
El problema es confundirla con amor.

Llega un momento (cuando hay trabajo interno, conciencia y cuerpo) en el que empezamos a sentirnos.
Y al sentirnos, empezamos a poner límites.

Y entonces ocurre algo inevitable:
las relaciones que se sostenían solo porque tú cedías… se caen.
No porque hayas cambiado para mal, sino porque ya no te abandonas a ti para sostenerlas.

Algunas personas se van.
Y otras se quedan.
Las que se quedan, lo hacen porque ahora sí te ven.
Porque te quieren tal y como eres, no por lo que entregas, cedes o callas.

Poner límites no rompe vínculos.
Revela cuáles eran reales.

Con amor,
Carol

/

19/12/2025

Paco llegó con la cabeza completamente girada hacia la izquierda y bloqueada en ese lado. Diagnóstico distonía cervical. Pronóstico: sin cura.

Durante todos estos meses ha trabajado muchísimo, con constancia y compromiso, acompañado por mi guía. Su proceso es un reflejo de lo poderoso que es mi metodología M.A.C.R.A.M.E. y cuando nos atrevemos a ir a la raíz, al origen de la sintomatología.

Cuando el trabajo es profundo, el cuerpo empieza a ceder, a recolocarse, a encontrar de nuevo su equilibrio.

La diferencia entre Paco y muchas otras personas no está en la gravedad del síntoma, sino en una decisión:
Paco decidió implicarse de verdad. Invertir tiempo, energía y presencia en su proceso.
Gracias, Paco, por tu confianza, por tu entrega y por el trabajo tan honesto que has hecho. Sé que a partir de ahora vas a vivir una vida más plena, sostenida en esa seguridad que has encontrado dentro de ti.

↪️Si tú también quieres comprometerte de verdad con tu proceso y decir basta a vivir encarcelada en tu propio cuerpo, mándame un mensaje privado📩 y vemos tu caso. El cuerpo sigue pidiendo ser escuchado.

🔥En 2026, no te conformes con vivir con síntomas, todo el tiempo en modo supervivencia y con una vida a medias.

Con mucho amor🤍✨️
Carol

Sostenernos desde la adulta que somos hoyes dejar de exigirnos respuestas inmediatasy empezar a ofrecernos presencia.Es ...
17/12/2025

Sostenernos desde la adulta que somos hoy
es dejar de exigirnos respuestas inmediatas
y empezar a ofrecernos presencia.
Es mirar lo que duele sin empujarlo, sentir sin perdernos, acompañarnos sin abandonarnos.

La adulta consciente no fuerza el proceso,
lo habita.
Escucha al cuerpo, valida la emoción, pone límites cuando hace falta y descanso cuando es necesario.

Sostenernos es recordar que ya no estamos solas,
que ahora hay una parte en nosotras capaz de cuidar,
de regular, de amar incluso en medio de la incertidumbre.

No se trata de que el proceso termine pronto,
sino de cómo nos tratamos mientras sucede.

Y cuando aprendemos a sostenernos así,
con compasión, con respeto, con amor, algo profundo cambia:
dejamos de sobrevivir al proceso
y empezamos a transformarnos dentro de él.

Con amor✨️🤍
Carol

15/12/2025

Cuando comienzas a habitarte...

Cuando incorporamos el cuerpo en la terapia, algo profundo ocurre. No se trata solo de gestionar pensamientos, sino de habitar nuestro cuerpo, de reconocerlo, escucharlo y amistarnos con él. Es entonces cuando comenzamos a comprender nuestra historia desde adentro, y nos damos cuenta de que, solo al mirar nuestras heridas más profundas y atravesar la oscuridad, podemos iluminarlas… y encender nuestra propia luz, despertando la esencia que durante años ha esperado ser habitada.

No somos nuestros errores ni nuestras defensas. Todos nuestros protectores internos cumplieron una función valiosa para ayudarnos a sobrevivir. Pero ya no es necesario que dirijan el volante de nuestra galaxia, estamos a salvo. Estás a salvo.

En este largo camino es urgente desarrollar compasión hacia nosotras mismas y hacia nuestro proceso, aprendiendo a abrazar nuestra evolución tal como es.

Comprender por qué desarrollamos ciertas estructuras de carácter nacidas en la infancia (la fuerte, la complaciente, rigidez..), que nos llevaron a sobrevivir en un mundo donde sentimos que éramos demasiado, demasiado rebeldes, demasiado poco o que había algo “malo” en nosotras por sentir.

Al llegar a la adultez, podemos ver que somos perfectas y maravillosas, y que nuestro valor verdadero reside en nuestra esencia, en nuestra vulnerabilidad, en cada emoción y en cada aprendizaje.

Todo es parte de nuestra evolución y de nuestra capacidad de vivir plenamente en nuestro cuerpo y con nuestro ser auténtico.

Un gran abrazo🤍✨️
Carol








14/12/2025

El sistema nervioso de un niño aprende qué es seguro y qué no lo es a través del vínculo, la mirada, el tono de voz, la coherencia o la ausencia de ella.

Cuando un niño crece en un ambiente inseguro, impredecible, conflictivo o emocionalmente ausente, su organismo se adapta para sobrevivir. El cuerpo aprende a estar en alerta, a desconectarse, a agradar, a controlar o a inhibirse, según lo que garantice mayor seguridad.

Aunque a los 20, 30 o 40 años ya no exista una amenaza real, el cuerpo sigue reaccionando como aprendió entre los 0 y los 6 años: desde la alerta, la desconfianza, la hipervigilancia o la desconexión.

Por eso la infancia marca profundamente nuestro presente: no porque estemos condenados, sino porque seguimos habitando respuestas que un día nos protegieron. El cuerpo reacciona a la memoria corporal de los primeros años de vida aunque ya no haya una amenaza real.

La buena noticia es que el cerebro y el sistema nervioso son plásticos: con conciencia, presencia, vínculo seguro y trabajo corporal, esas respuestas pueden actualizarse y transformarse.

El cuerpo es sabiduría pura ✨️

Tengo la experiencia propia vivida y, después de acompañar a tantas personas, lo tengo clarísimo:las que realmente mejor...
11/12/2025

Tengo la experiencia propia vivida y, después de acompañar a tantas personas, lo tengo clarísimo:

las que realmente mejoran son aquellas que transforman su relación con la enfermedad, con el síntoma, con su propio cuerpo.
No es magia. Es relación.

Cuando aprendes a relacionarte desde otro lugar —desde el amor, desde la presencia, desde la ternura— algo cambia por dentro.

Porque eso también es aprender a relacionarte contigo misma: a validarte, a respetarte, a escucharte, a acompañarte.
Y es ahí, en ese espacio interno más amable, donde el cuerpo por fin tiene permiso para aflojar.
Para que haya un poco más de espacio, para que exista calma incluso dentro del caos.

Y sí, una enfermedad te cambia la vida. En todos los sentidos pero empiezas a ver el síntoma no como un enemigo, sino como una parte de ti que necesita contacto, verdad y cuidado.

Hay un trabajo diario, por supuesto, pero un trabajo amoroso, profundo, que te lleva a conectar contigo y a llegar a una aceptación real de lo que hoy está ocurriendo en tu vida.
Una aceptación que te permite seguir viviendo, respirando, moviéndote.

Y la vida no espera.
Por eso merece la pena aprender a vivirla desde ese nuevo lugar. Y sobre todo, seguir viviendo.

Con amor✨️🤍
Carol


#2025

Nadie nos enseñó a sostener nuestra agresividad. Tampoco los propios cuidadores sabían sostener y acompañar nuestra rabi...
09/12/2025

Nadie nos enseñó a sostener nuestra agresividad. Tampoco los propios cuidadores sabían sostener y acompañar nuestra rabia, así que nos enseñaron a reprimirla, a tragarnos el “no”, a suavizar la voz, a no molestar, a no incomodar.
Y así aprendimos a desconectarnos de una de nuestras fuerzas más vitales.

La agresividad saludable no es violencia.
No es gritar, atacar ni perder el control.
Es la energía que te permite decir tu verdad, poner un límite, defender tu espacio y honrar lo que necesitas.

Cuando esa energía no se expresa el cuerpo paga el precio: se tensa, se enferma, se agota intentando sostener lo que nunca pudo salir.
El doctor Peter Levine lo muestra muy claro:
la agresividad reprimida queda atrapada en el sistema nervioso, como un impulso congelado que intenta completarse una y otra vez.

Recuperar la agresividad saludable es regresar a ti.
Es sentir tus pies firmes en el suelo, tu columna erguida, tu voz clara.
Es poder decir “esto no”, sin miedo, sin culpa, sin justificarse.
Es recuperar tu poder personal desde el cuerpo, no desde la herida.

La verdadera fuerza no está en imponerse.
Está en ocuparse de una misma, sostenerse,
y permitirse ocupar el espacio que siempre ha sido tuyo.

Tu agresividad no es un problema.
Es tu brújula.
Tu protección.
Tu vida diciéndote:
“Aquí estoy. Y esto es lo que necesito.”

Con amor✨️🤍
Carol

Al final, la regulación —eso que tanto deseamos cuando sentimos ansiedad— no llega por hacer una práctica puntual. Tampo...
04/12/2025

Al final, la regulación —eso que tanto deseamos cuando sentimos ansiedad— no llega por hacer una práctica puntual. Tampoco por hacer tres sesiones y pensar que con eso ya voy a regularme, ni por ir un día al spa y desconectar un rato. Porque después, inevitablemente, vuelvo a mi vida de siempre… y mi cuerpo vuelve a lo conocido.

La verdadera regulación depende de lo que hago cada día.

Depende de si estoy entrenando mi sistema nervioso o si sigo alimentando el mismo estado de alerta de siempre.

El sistema nervioso funciona igual que un músculo:
si quiero que aumente su capacidad, su resiliencia y su fuerza interna, necesita entrenamiento constante. No intensidad. Constancia.

Es ese “poco cada día” lo que crea la diferencia.
Es esa repetición, esas pausas, esa presencia diaria lo que le enseña al cuerpo que puede relajarse, que está a salvo, que no hace falta vivir en estado de supervivencia.

No es un día.
No es una sesión.
Es un camino cotidiano, amoroso y constante que, con el tiempo, cambia todo.

Y muchas veces, aunque estemos en un estado que nos cuesta sostener, cuando tenemos una guía que nos acompaña el camino se vuelve más claro. Pero incluso con guía, necesitamos poner de nuestra parte: dejar un poquito las excusas a un lado y comprometernos con el proceso. Porque esto no va de hacerlo un día y esperar resultados mágicos. Va de un camino, de una forma de vivir, de mostrarle al cuerpo cada día que estamos ahí, presentes, constantes y disponibles para construir esa capacidad interna que tanto necesitamos.

Con amor🤍✨️
Carol


02/12/2025

Esto me lo encuentro a diario en consulta:
una guerra interna con el síntoma.
Y desde ahí el cuerpo sigue en alerta… y es imposible relajarse. Es normal: es lo que tu sistema conoce.

Pero si quieres empezar a acercarte a tu síntoma de otra manera, te recomiendo esto:

Primero, oriéntate.
Colócate en un lugar cómodo y mira despacio alrededor, para que tu sistema nervioso sepa que aquí y ahora estás a salvo.

Después, acércate muy lentamente al síntoma.
Obsérvalo sin juicio… como si fuera un niño pequeño.
Acarícialo con tu respiración.
Mira qué forma tiene, qué temperatura, qué movimiento.

Y luego…
vete a otra zona de tu cuerpo que sea neutra o agradable.
Un lugar donde haya más calma, más espacio.

Haz un pequeño viaje:
síntoma – zona neutra – síntoma – zona neutra.

Ahí te das cuenta de que puedes salir del síntoma,
que hay partes de tu cuerpo que están bien,
y que esa parte que duele también está bien… solo necesita que la acompañes, no que la aguantes.

Y por supuesto, esto siempre es más fácil con una guía, porque el cuerpo empieza a permitir micromovimientos espontáneos y se va creando un espacio interno real.

Acompáñalo con las frases que te sirvan…
Y si estás lista para que alguien te acompañe en este proceso, aquí estoy.

Con amor,

Carol

01/12/2025

Aún recuerdo cuando me dijeron: “incurable”. Se abre un camino que nadie te explica: un camino donde te sientes sola, incomprendida y profundamente dolorida. Nadie te habla de la tristeza, de la rabia, de la sensación de haberte quedado sin brújula.

Pero también hay otra puerta que aparece, aunque nadie la mencione. Esa puerta se abre cuando te atreves a mirar más allá del tratamiento médico, cuando empiezas a preguntarte: “Si he llegado hasta aquí, ¿qué me está mostrando mi cuerpo?”

Porque tu cuerpo tiene una historia. Una historia que empieza desde el útero, que carga memorias, emociones y heridas que muchas veces no supimos expresar. Y llega un momento en que ese sistema dice “basta”. Y entonces toca mirar: mirar la herida, el dolor, los patrones que repetimos, los movimientos que nos limitan.

Y sí, es posible. Es posible empezar a sanar y curarse. No es rápido, no siempre es lineal. Pero es posible, porque cuando acompañas tu cuerpo con presencia, compasión y conciencia, empiezan a recolocarse piezas que llevaban años esperando ser vistas.

Yo he vivenciado el viaje de la enfermedad, también las personas a las que acompaño a sostenerse, a escucharse y a abrirse a la vida de otra manera. Y lo que parecía un límite absoluto, poco a poco, se convierte en un espacio de transformación, aprendizaje y reencuentro con una misma.

Curarse no significa olvidar o volver atrás: significa reconectar con tu historia, con tu cuerpo y con la fuerza que siempre estuvo ahí.

Con amor✨️🤍
Carol

Dirección

Alicante

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Carol Holistic: Sanar desde el Cuerpo publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Carol Holistic: Sanar desde el Cuerpo:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría