19/02/2019
''Si su hijo no quiere dejar las dr**as''
''Un adicto o enfermo hace realmente uso de su libertad''
''Se lo permite su enfermedad''
En las opciones que toma, en muchísimos casos hace uso de su libertad. Aunque sea un gran inmaduro, no deja de ser un adulto, se puede tener muchas oportunidades para salir. Está enfermo, sin ninguna duda, pero él llegó a la enfermedad también haciendo uso de su libertad.
''Ceder ante los chantajes'' que su hijo pudiera hacer a su familia, con amenazas de lesionarse, delinquir o promesas de curación.
Discutir violentamente con él, haciéndole cargar con sus desilusiones, impotencias y miedos.
Presentarse como el bueno que todo lo ha dado por él y sólo recibe disgustos.
Echarse la culpa, exclusivamente, por lo que ha ocurrido y angustiarse por ello.
Amenazarlo, coaccionarle o chantajearlo para que se someta a un tratamiento de desintoxicación .
Procure: Intentar hablar con él con confianza y respeto.
Reconocer y asumir que no consume dr**as porque quiere. Las dr**as pueden estar ya controlando su conducta.
Aprovechar cuantas ocasiones favorables se les presenten para que inicie el tratamiento de desintoxicación de co***na.
Establecer unos límites de convivencia familiar, dentro de los cuales su hijo reciba siempre atención por parte de la familia.
Mantener la calma ante el síndrome de abstinencia sin aceptar el chantaje.
Si su hijo ha decidido dejar las dr**as.
Evite: reprochar anteriores comportamientos (consumo de dr**as, delincuencia, determinadas amistades…)
Adoptar comportamientos rígidos que implique ponerle condiciones muy difíciles de conseguir en su estado actual.
Que su hijo le imponga sus propias condiciones para someterse a tratamiento de desintoxicación .
''El famoso tema de los límites...
El tema de los límites es absolutamente determinante a la hora de educar. No les demos todo a los niños chicos. Dejemos que sufran en cosas chiquitas que son proporcionales a su edad y los ayudan a madurar, porque sino, si han vivido entre algodones cuando son grandes y se enfrentan a las dificultades, lo que sucede es que no las saben resolver y se frustran. Y esas frustraciones mal llevadas, pueden ser en muchos casos el camino hacia las dr**as. Un chico que sufre pequeñas frustraciones va madurando lentamente de acuerdo a su edad. Así como les enseñamos a hablar, a caminar, a comer, a leer y escribir, también tienen que aprender a vivir. Creo que fui firme en algunas cosas y en otras tal vez fuimos un poco permisivos; tal vez en muchas cosas que él insistía, insistía...Era imprevisible esta salida...con otros hijos de repente se hace lo mismo y te sale bien...es que hay que dejarlos elegir... Es obvio que yo no quisiera que mi hijo tuviera este problema, pero por otro lado, creo que aprendi mucho. En el caso de las dr**as, como también en el del alcohol, se va en cierta medida contaminando toda la familia.
No es una droga blanda o light: Ma*****na,
No existe la clasificación de dr**as blandas y duras. Esa es una simplificación que no es buena y confunde a la gente. Todas las dr**as son peligrosas, y está comprobado que no todas las personas reaccionan de la misma manera a una sustancia. Está claro que una persona no va a morir de sobredosis por fumar ma*****na, pero sí está demostrado que la ma*****na también mata, ya que es responsable de causar accidentes de tráfico mortales.
La ma*****na produce un efecto extraordinariamente atractivo. Por un lado un estado de sedación; la persona se siente muy tranquila, placentera y junto con eso se le produce deformaciones sensoriales al percibir los objetos que circundan. Ve el cine de forma especial, escuchan los sonidos de modo diferente; por eso hay quienes están convencidos de que necesitan de ella para captar aspectos y formas que no detectan lúcido. Tocan a sus amigos con los que están consumiendo y los sienten de una dimensión distinta.
Esta especie de juego y risa, en el cual va cambiando las sensaciones en medio de la sedación, es el comienzo del uso de la ma*****na, la puerta de entrada a una vida de intenso sufrimiento.
Comúnmente se comienza a usar la ma*****na a los 14 o 15 años, por curiosidad, por ser parte de un grupo, por experimentar cosas nuevas. ¿Por qué no probarla cuando se dice que no es adictiva, es natural y que no hace daño? piensa el joven. Probablemente, la fuma una o dos veces y no nota ningún efecto, pero después, como aprender a consumirla y a aspirarla ya sin miedo.
Se inicia el consumo de la ma*****na, se busca repetir la experiencia, a lo largo del tiempo se desarrolla tolerancia, el efecto de la ma*****na tiende a disminuir por lo que el consumo se hace más frecuente y solitario. El joven ya necesita comprar él mismo la ma*****na, no es suficiente la que le convidan, aumentan la dosis y aparecen los síntomas tóxicos, el joven se ve cansado, ha perdido de peso o ha engordado, esta pálido, usa gotas para borrar el enrojecimiento de los ojos, deja el deporte u otros hobbies, duerme en exceso, disminuye su concentración y memoria, baja su rendimiento escolar, se relaja en su disciplina, esta irritable y reacciona con vehemencia a la observación de sus padres y a veces de sus profesores.
Ese estado se denomina síndrome amotivacional; su apariencia es la de un cuadro depresivo y a menudo es tratado como tal, por supuesto sin resultados. Algunos pueden sufrir intoxicaciones agudas, sienten mareo, se ponen pálidos y llegan a desmayarse una vez que consumen. Un porcentaje desarrolla fenómeno paranoideo, se sienten perseguidos y angustiados, han desarrollado adicción a la ma*****na; la droga ya no produce placer, pero no atinan a dejarla y si tratan de hacerlo, vuelven al consumo.
-------------------TEST DE ADICCIÓN-------------------
Este test te ayudará a saber si necesitas ayuda profesional. ¡Ánimo! No tardarás más de 15 segundos en realizarlo.
¿Alguna vez has pensado que deberías dejar el consumo de dr**as o alcohol ?
Sí
No
¿Alguna vez algún familiar o amigo te ha comentado que estás tomando demasiado alcohol o dr**as?
Sí
No
¿Alguna vez te has sentido culpable o mal por tomar dr**as o alcohol ?
Sí
No
¿Alguna vez has usado dr**as o alcohol para aliviar los síntomas de abstinencia , o para evitar la sensación de baja después de tomarlos?
Sí
No
¿Deseas dejar o reducir el consumo pero no puedes?
Sí
No
¿Te lleva mucho tiempo recuperarte de los efectos ?
Sí
No
¿Continuas consumiendo, aunque eso constituya una fuente de problemas en tus relaciones personales?
Sí
No
¿Continúas consumiendo, aunque sabes que tienes un problema físico o psicológico que podría haber sido causado o empeorado por el consumo?
El adicto es un esclavo de sus pensamientos y emociones. Su conducta ha sido guiada durante años por reacciones impulsivas a cualquier evento, motivadas por un irracional sistema de creencias y un cerebro enfermo cuya memoria, motivación y aprendizaje (además de los circuitos de placer, deseo y recompensa) han sido secuestradas.
La conciencia plena de los sucesos internos permite en primer lugar crear una distancia entre el pensamiento/emoción y el que los (auto)observa para así, en lugar de la reacción habitual, poner en marcha una “gimnasia mental” que me permita ver el pensamiento, sentir la emoción y darme cuenta de su transitoriedad, de su carácter ilusorio e irreal sin ser arrastrado por ella.
Recuperarse de una adicción implica dejar de consumir, desarrollar un período largo de abstinencia y hacer un trabajo de cambio de hábitos y actitudes. Pero también significa responsabilizarse, ser consciente (una vez más) de que nada ni nadie externo van a traer mi felicidad y que ésta solo puede brotar de mi interior, a través del desarrollo de la consciencia, de conocer el funcionamiento de mi mente, mi enfermedad y mis creencias irracionales. Ambas (y no otra cosa) son la fuente de nuestro principal de nuestro sufrimiento.