10/08/2025
1. La Ley del Espejo
Plantea que lo que vemos en los demás es un reflejo de algo que está dentro de nosotros.
No significa que seamos exactamente igual a lo que vemos, sino que aquello que nos genera una fuerte reacción (positiva o negativa) toca una herida, una creencia o una parte oculta de nuestro ser.
Si me molesta la soberbia de alguien, quizás hay en mí orgullo no reconocido o una herida donde me sentí humillada.
Si admiro profundamente la valentía de otro, es porque esa cualidad también habita en mí, lista para expresarse.
Clave práctica: En vez de quedarte en la crítica o la idealización, pregúntate:
“¿Qué me está mostrando esta situación de mí misma?”
2. La Ley de Correspondencia
Es el famoso “como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera”.
La realidad externa refleja el estado de tu mundo interno.
Si internamente hay caos, confusión o miedo, tu vida tenderá a mostrar desorden, bloqueos o relaciones confusas.
Si cultivas claridad, gratitud y armonía, las circunstancias tienden a alinearse con esa frecuencia.
Clave práctica: Si algo afuera no te gusta, en vez de luchar solo contra lo externo, observa qué ajuste interno puedes hacer. A veces, basta con cambiar la perspectiva, la emoción o la energía para que lo de fuera empiece a cambiar.
3. La Ley del Desapego
Consiste en dejar de aferrarte al resultado, a cómo, cuándo y de qué forma las cosas deben suceder.
No es pasividad, sino confianza.
Significa que haces tu parte con amor y claridad… y luego sueltas la necesidad de control.
Aferrarte genera ansiedad, porque pones tu paz en algo que no depende 100% de ti.
Desapegarte te permite abrirte a posibilidades que quizás no imaginabas y recibir algo incluso mejor que lo que pensabas.
Clave práctica: Formula tu intención, pon la acción necesaria y entrégala.
Repite internamente: “Confío en que todo sucede en el momento y forma perfectos para mi mayor bien.”
Agradezco 🪻🍀🙌🏻