08/02/2018
La OMS Reconoce Las Flores de Bach
La utilización de las flores con fines terapéuticos se viene utilizando desde tiempos muy remotos. Así es recogido por diferentes tradiciones como Hindú, la Taoísta o Inca, entre otras. Posteriormente Paracelso nos habla de la utilización de las flores con fines curativas; Steiner, padre de la medicina antroposofía, hace referencia a una energía sutil y terapéuticamente poderosa por descubrir en las flores.
La organización Mundial de la Salud (OMS), desde 1976 incorpora programas sobre métodos naturales. Entre estos métodos, se encuentran reconocidas las esencias florales o Flores de Bach. La OMS aconseja a sus estados miembros, conjuntamente a los avances técnicos de la Medicina, el uso, estudio e integración de estos métodos naturales al campo de la Salud.
Dentro de este nuevo enfoque se comienza a valorar el entorno social y equilibrio emocional del las personas como factores que intervienen en la consecución de un estado saludable individual. La OMS remarca además, el valor preventivo, complementario y de ahorro de estos métodos naturales, en un marco de explosión demográfica y de alto coste sanitario mundial.
Las esencias florales están clasificadas por dicha organización, como método natural de salud inocuo y preventivo, dentro del apartado de terapias individualizadas.
La persona que descubre y da la forma terapéutica moderna las esencias Florales, es el Dr. Edward Bach (1888-1936), Medico, Cirujano y Homeópata. Consigue elaborar 38 esencias Florales (conocidas como las flores de Bach). Este elaboro un método de trabajo con las flores que estuviese al alcance de todo el mundo. Esta extraordinaria contribución de E. Bach ha posibilitado un redescubrimiento de la riqueza energética y curativa del reino vegetal. Trabajos de campo e investigación con las flores permiten en la actualidad acortar distancias en lo que a enfermedades se refiere, posibilitando la resolución de conflictos en tiempo más breve.
Las esencias florales potencian las virtudes opuestas a estados emocionales en desarmonía, que acusan sufrimiento (stress, miedo o incertidumbre... etc.) permitiendo equilibrar y mantener una apreciación más armónica en un medio de vida cambiante como el actual. Actúan en las causas profundas y sutiles de los conflictos humanos.