22/04/2026
“No es que no quiera, es que su boca no sabe cómo” 🤯🥣
Ver a tu peque tener arcadas con un trozo de comida genera mucho miedo y frustración.
Pero antes de pensar que es “falta de ganas”, hay que entender qué está pasando por dentro, especialmente a partir de los 12 meses.
A esta edad, la hora de la comida es el verdadero “gimnasio” para su desarrollo:
Desde la logopedia, analizamos la musculatura. Los mismos músculos que usamos para triturar una manzana son los que tu peque necesitará después para articular correctamente los sonidos del habla.
Si la lengua no sabe mover la comida hacia los lados o la mandíbula no tiene fuerza, el peque se protege con la arcada para evitar atragantarse.
🧠 Ojo al procesamiento sensorial: Si el problema no es la fuerza, sino que su cerebro interpreta ciertas texturas como una “amenaza” (provocando rechazo inmediato al tocar el alimento), entonces la figura clave es el Terapeuta Ocupacional.
Identificar si el reto es motriz (fuerza y coordinación) o sensorial (sensibilidad) es el primer paso para que vuestra mesa vuelva a ser un lugar de disfrute y no de batalla.
En NeuroAvanza creemos en el trabajo en equipo; porque para que un niño/a hable bien, primero tiene que saber comer bien. ✨
👇 ¿Tu peque tiene más de un año y le siguen costando los trozos? Cuéntanos tu experiencia en comentarios y te leemos. 🧡