Miembro de la Asociación Española de Terapia Regresiva (AETER). Mi nombre es Gina Rodríguez, soy inquieta, intuitiva, soñadora y vivo en una constante búsqueda de la verdad. Me fascina la naturaleza y viajar, he vivido en el extranjero, lo que me ha permitido conocer otras culturas que me han nutrido y de las que he aprendido. Mi vida profesional ha girado en torno al mundo de la moda durante casi
20 años. Pertenecer a una multinacional textil me ha permitido desarrollar mi creatividad, la comunicación, el trabajo en equipo, creciendo personal y profesionalmente. Aunque el estrés derivado por la gran responsabilidad que conlleva la dirección de equipos, viajes constantes y mucha dedicación, me obligó a replantearme muchos aspectos de mi vida. Me vi inmersa en una deriva en la que me sentí perdida y necesité parar. Mi alma me lo pedía a gritos y comencé la búsqueda del camino interior y del autoconocimiento. En mi camino se cruzó la Terapia Regresiva en el centro ATMA en Málaga con Carlos González Delgado. Ante mí se abrió un mundo en el que sabía que encajaba y no dudé un instante de que era mi misión de vida. Mi inspiración fue conocer las terapias de Brian Weiss, Robert Schwartz y el Doctor José Luis Cabouli, entre otros. Y poco a poco comencé a tener sueños premonitorios y a confiar cada vez más y a guiarme por mi intuición. Pero, sobre todo, mi conexión con las vidas pasadas. Como complemento a mi crecimiento, he realizado “Terapia Gestal”, “Constelaciones familiares”, “Biodescodificación”, “Numerología”, “Ceremonias chamánicas, “Meditaciones cabalistas” y “Yoga”. Estudiante del Árbol de la vida (Cábala práctica), herramienta creada por Javier Villarrubia, Carmen Haut (Método Haut) y Dulce María Millera. Sirve para conocer en profundidad el plan de tu alma, camino de vida, bloqueos en vidas pasadas, karmas, talentos y tu destino, entre otros. Realicé una formación en tarot TUM (Tarot universal de los maestros). Agradezco cada día este nuevo camino espiritual. Me encanta el contacto con las personas, ayudar y crecer con ellos. Siento que todos somos uno, no veo barreras ni fronteras. Sigo trabajando en quererme más cada día y así poder ofrecer mi amor incondicional al mundo. Y el resto está por escribir…
Realizo regresiones on-line y presenciales.