01/11/2021
En Occidente, entendemos que somos individuos aislados, que abuelos, padres, tíos son otra gente, con vidas a parte. Es una idea fácilmente asumible, e incluso cómoda para nuestro discurrir diario, pero no es la realidad energética.
En la tradición oriental, y específicamente en la Medicina Tradicional China,
la realidad energética, es que la estructura familiar entera, cuenta, ya que está en nuestra sangre y en cada célula que nos compone, pues somos la suma total de todos nuestros ancestros. Por ello al llevar a cabo cualquier práctica energética, es importante tener en cuenta la conciencia del "nosotros", que por supuesto comienza con la familia, y que tiene un potencial sin límites, y descartar el "yo solo" que de partida es limitado.
En palabras del Maestro Juan Li, discípulo de Mantak Chía: "En nuestra estructura familiar se suman todos los factores positivos (talentos de todos los tipos) y al tiempo la combinación de obstáculos perfectos para nuestro nivel de conciencia y nuestra capacidad de logro".
Así, cuando tratamos con MTCh, el acupuntor moviliza la energía activando puntos de resonancia, imprimiendo intención en la pauta de puntos, y le es imprescindible entender y conocer los antecedentes familiares que tiene nuestro paciente, cuáles son sus terrenos débiles heredados (debilidad respiratoria, o de riñón, o metabólica o cualesquier otra), y las interacciones que puedan ocurrir en ellos,por lo que dedicamos especial atención a construir cuidadosamente la historia clínica del paciente.
Hoy, dedicamos un pensamiento especial a todos los que forman parte de nuestra estructura familiar que ya no están presentes, pero siguen en nosotros.