03/01/2026
El acoso escolar no termina cuando cesan las agresiones.
Lo que queda —miedo, culpa, vergüenza, desconfianza— puede acompañar durante años si no se trabaja de forma consciente.
Reparar es imprescindible.
Significa devolver seguridad al cuerpo, poner palabras a lo vivido, desmontar creencias dañinas (“fue mi culpa”, “no valgo”, “me volverá a pasar”) y recuperar la capacidad de vincularse sin miedo.
La terapia grupal es una herramienta poderosa en este proceso.
En grupo, quienes han pasado por lo mismo se reconocen, se validan y rompen el aislamiento. Se aprende que lo vivido tuvo impacto —y también que se puede sanar. Se entrenan habilidades para poner límites, gestionar emociones intensas y reconstruir una autoestima dañada por años de invalidación.
No se trata solo de “pasar página”.
Se trata de cerrar heridas de forma sana para que el pasado no siga marcando el presente.
Si tú o tu hijo/a habéis sufrido acoso, pedir ayuda no es debilidad: es el primer paso para empezar a vivir con más calma y dignidad.
(En Badalona Psicòlegs acompañamos estos procesos con terapia individual y grupal, desde la evidencia y con mucho cuidado).
¿Te gustaría más información? Escríbenos y te orientamos.