29/03/2025
TDAH
Qué es el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo. Por lo general, se diagnostica por primera vez en la infancia y, a menudo, dura hasta la edad adulta. Sin embargo, a algunas personas no se les diagnostica el trastorno hasta que son adultas. El TDAH implica:
Tener problemas para prestar atención (falta de atención)
Tener problemas para controlar conductas impulsivas (impulsividad)
Ser demasiado activo (hiperactividad)
¿Cuáles son los tipos de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
Hay tres tipos de TDAH:
TDAH predominantemente inatento: Las personas con este tipo de TDAH tienen problemas para prestar atención y se distraen con facilidad. Les cuesta organizarse o terminar las tareas. Pueden tener problemas para seguir instrucciones o conversaciones
TDAH predominantemente hiperactivo e impulsivo: Las personas con este tipo de TDAH tienen síntomas tanto de hiperactividad como de impulsividad:
Con hiperactividad: Las personas sienten la necesidad de estar siempre en movimiento. Tienen problemas para quedarse quietas y pueden ser inquietas y/o hablar demasiado
Con impulsividad: Las personas tienen problemas para controlar sus acciones y palabras. Tienden a actuar sobre ideas o sentimientos repentinos sin pensar en las posibles consecuencias. Pueden interrumpir mucho a los demás o tener problemas para esperar su turno
TDAH combinado: Las personas con este tipo de TDAH tienen una combinación de síntomas de falta de atención e hiperactividad-impulsividad. El TDAH combinado es el más común
A veces es normal tener problemas para prestar atención o quedarse quieto, especialmente en los niños. Pero, en ocasiones, las personas con TDAH tienen síntomas más graves que pueden causar problemas serios, como malas calificaciones para los niños o la pérdida del trabajo para los adultos. Los síntomas son continuos y también pueden afectar la vida familiar y social.
¿Qué causa el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
Se desconoce la causa exacta del TDAH. Probablemente es el resultado de una combinación de factores, como la genética y el entorno. Los investigadores están analizando posibles factores ambientales que podrían aumentar el riesgo de tener TDAH. Estos factores incluyen lesiones cerebrales, nutrición y entornos sociales.
¿Cuáles son los síntomas del trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
Los síntomas dependen del tipo de TDAH que tenga una persona.
Las personas con síntomas de problemas de atención con frecuencia:
No se fijan en detalles o cometen errores por descuido en la escuela, el trabajo o en otras actividades
Tienen problemas para concentrarse en actividades de juego o tareas laborales
No parecen escuchar cuando se le habla directamente
Les resulta difícil seguir instrucciones o terminar tareas, o pueden comenzar, pero se desconcentran fácilmente
Tienen problemas para organizarse, mantener sus pertenencias en orden y administrar el tiempo
Evitan realizar tareas que requieren largos períodos de esfuerzo mental
Pierden artículos importantes como libros, billeteras, llaves, anteojos y celulares
Olvidan hacer las actividades diarias
A menudo, quienes tienen TDHA con síntomas de hiperactividad-impulsividad pueden:
Estar inquietos y moverse al estar sentados
Pararse cuando deben permanecer sentados, como en la escuela o el trabajo
Correr o trepar cuando no es apropiado (niños) o estar inquietos (adolescentes y adultos)
Tener problemas para realizar actividades tranquilas
Estar en constante movimiento
Hablar mucho más de lo normal
Dar respuestas bruscas antes de que se completen las preguntas
Tener problemas para esperar su turno
Interrumpir a los demás, como durante conversaciones o juegos
Las personas con TDAH combinado muestran una mezcla de síntomas de falta de atención e hiperactividad-impulsividad.
¿Cómo se diagnostica el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
No existe una prueba única para diagnosticar el TDAH. Un paso del proceso para diagnosticar el TDAH implica realizar un examen físico, que incluye pruebas de visión, pruebas de audición (para niños y adultos) y otros exámenes para descartar otros problemas con síntomas parecidos al TDAH. Otros problemas con síntomas similares incluyen ansiedad, depresión, dificultades para dormir y ciertos tipos de problemas de aprendizaje.
El proceso también implica un historial médico completo y antecedentes familiares. Y generalmente incluye el uso de listas de verificación de síntomas de TDAH, cuestionarios y/o preguntas de entrevista estandarizados. Estas herramientas tienen escalas de calificación (sistemas de puntuación) que ayudan al profesional de la salud a ver si los síntomas y los antecedentes de una persona se ajustan a un diagnóstico de TDAH.
Para hacer un diagnóstico de TDAH, el profesional de la salud debe haber encontrado todas estas cosas:
Varios síntomas de TDAH que comenzaron antes de los 12 años
Varios síntomas de falta de atención y/o hiperactividad-impulsividad que han durado al menos 6 meses y causan problemas graves:
Para niños de hasta 16 años, debe haber al menos 6 síntomas continuos
Para los mayores de 17 años, debe haber al menos 5 síntomas continuos
Síntomas que ocurren en 2 o más entornos, por ejemplo, en el hogar y en el trabajo o la escuela
Síntomas que claramente obstaculizan el buen funcionamiento en la escuela, el trabajo y/o en situaciones sociales
Los síntomas no son causados por otro trastorno de salud mental
¿Cuáles son los tratamientos para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
Aunque no existe cura para el TDAH, los tratamientos pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar el funcionamiento. El TDAH se trata comúnmente con:
Medicamentos
Psicoterapia (terapia de conversación), incluyendo terapia conductual
Educación o capacitación para padres para brindarles las habilidades y estrategias para ayudar a sus hijos. Esto es especialmente importante para los niños más pequeños
Una combinación de estos tratamientos
Buenos planes de tratamiento incluyen una estrecha vigilancia, seguimiento y la realización de cambios, si es necesario, a lo largo del camino.
Llevar un estilo de vida saludable, como una alimentación sana y hacer ejercicio regular, también puede ayudar a controlar los síntomas.
Para los niños en edad escolar, el apoyo escolar es importante. Esto puede incluir intervenciones conductuales en el aula, como planes de manejo del comportamiento o enseñarle a su hijo habilidades organizativas y de estudio. También puede incluir adaptaciones como asientos específicos en el aula, trabajo de clase reducido o tiempo adicional en pruebas y exámenes.
NIH: Instituto Nacional de la Salud Mental