26/04/2026
En el Dharma, quienes ostentan autoridad espiritual deben reconocer la existencia de un límite sagrado que jamás debe traspasarse bajo ninguna circunstancia.
El núcleo de esta responsabilidad reside en un compromiso inquebrantable con la verdad ética, la compasión y la integridad, virtudes esenciales que constituyen el fundamento de la confianza.
Quienes buscan refugio se acercan con el corazón abierto, ofreciendo su vulnerabilidad y fe. En respuesta, asumimos el compromiso sagrado de guiar, proteger y preservar la santidad de esa confianza, un vínculo forjado por el deber moral, no solo por palabras.
Romper esa confianza produce un daño profundo cuyas repercusiones perduran mucho más allá del momento presente. Por consiguiente, debemos asumir nuestra responsabilidad con humildad, vigilancia y reverencia, asegurándonos de que quienes acuden a nosotros con esperanza reciban el cuidado y la protección que merecen.
Texto original Dungsey Namgay Dawa Rimpoche
In the Dharma, those who hold positions of spiritual authority must recognize the existence of a sacred boundary that must never be crossed under any circumstances.
The core of this responsibility is an unwavering commitment to ethical truth, compassion, and integrity, which are essential virtues that form the foundation of trust.
Those seeking refuge approach with open hearts, offering their vulnerability and faith. In response, we enter into a sacred commitment to guide, protect, and uphold the sanctity of that trust, a bond formed by moral duty rather than words alone.
Breaching that trust results in a profound harm that echoes far beyond the moment. Consequently, we must carry our responsibility with humility, vigilance, and reverence, ensuring that those who come to us in hope receive the care and protection they deserve.