25/01/2026
Las frases típicas de “lo único que existe es el presente” se han convertido en un mantra para muchas personas. Y entiendo la parte positiva de esta afirmación, pues pueden ayudarnos a cultivar la presencia, una cualidad tan importante y que yo misma trato de cultivar en mi día a día.
Pero me gustaría analizar el porqué esta afirmación no es del todo cierta y por qué para muchas persona puede ser incluso contraproducente.
El presente no aparece de la nada: está hecho de pasado y de futuro. Está hecho de memoria, de aprendizaje, de heridas, de vínculos, de lo que vivimos y de cómo eso nos enseñó a protegernos. Y también está hecho de proyección: de lo que anticipamos, de lo que deseamos, de lo que tememos, de lo que nos importa.
Decir que “solo existe el ahora” puede sonar profundo, pero a veces funciona como una simplificación que borra contexto, historia y complejidad humana. Y para personas que han vivido experiencias traumáticas, además, puede convertirse en una exigencia: “si sigues afectada es porque no estás en el presente”, cuando muchas veces lo que ocurre es que el cuerpo se activa antes de que la mente llegue, y la supervivencia toma el mando.
No, no necesitas forzarte a “estar bien” en el ahora porque es lo único que existe, sino crear las condiciones para habitarlo con más calma. Paso a paso. Con amabilidad y con honestidad.
Con cariño, Marta.