25/01/2026
A mí también me pasó.
Durante mucho tiempo pensé que me estaba cuidando:
☕ café en ayunas porque “lo necesito para arrancar”,
🥗 comer más o menos bien entre semana,
y dormir… bueno, dormir cuando podía.
Spoiler: no me estaba cuidando de verdad.
Mi cuerpo estaba siempre en alerta.
El cortisol arriba, la inflamación ahí,
y yo tirando como si fuera normal vivir cansada, hinchada
y con la sensación de no terminar de arrancar nunca.
Y no,
no era falta de fuerza de voluntad,
ni de motivación,
ni de “ponerme más en serio”.
Era que mi cuerpo llevaba demasiado tiempo
en modo supervivencia
y yo seguía exigiéndole como si nada.
Cuando entendí esto, todo cambio 🥰
Empecé a hacer pequeños cambios diarios, muy sencillos,y en pocos días mi cuerpo empezó a responder:
✔️ Dejé de empezar el día solo con café y añadí proteína real.
✔️ Empecé a moverme cada mañana, aunque fuera poco.
✔️ Cuidé el descanso y la desconexión por la noche.
✔️ Aprendí a comer con más calma, sin ir siempre en automático.
✔️ Acompañé el proceso con suplementación de calidad, bien pautada, para ayudar a mi cuerpo a regularse, no a forzarlo.
Y aquí está la clave 👇
esto no va de hacerlo perfecto,
va de ayudar a tu cuerpo a salir del estrés constante.
👉 Si tú también sientes que estas “haciendo todo bien” pero en el fondo estás cansada, inflamada
o con la sensación de que algo no termina de ir bien…
➡️ escribe CORTISOL
y te envío mi guía con 8 claves para empezar a regularlo y ayudar a tu cuerpo a desinflamarse y recuperar energía desde hoy.
📝📝📝📝