28/01/2026
Lo que casi nunca se nombra es el impacto que este comentario deja por dentro.
Muchas de las personas que acompaño lo describen como algo profundamente doloroso, incluso desgarrador.
A algunas de ellas se lo dicen desde bien pequeñitas.
Y muchas veces se puede no ser consciente de lo que va a despertar ese comentario en la persona: vergüenza, culpa, sensación de no ser suficiente.
Por eso me importa tanto que mis espacios sean lugares seguros, donde puedas soltar todo eso que has aprendido sobre ti, todos esas creencias sobre tu valía .
Y que puedas encontrar un camino de autocuidado que no esté hecho de autocrítica y control.
Y especialmente mi programa “Yo me cuido sin dietas”, un espacio compartido con otras mujeres que también están aprendiendo a cuidarse sin hacerse el daño que implica la cultura de la dieta.
Porque cuando el juicio se apaga, empieza algo mucho más sanador: la compasión.