17/03/2026
Comer para sentirte mejor no es un fallo.
Es una estrategia que aprendiste cuando nadie te enseñó a sostener lo que duele.
La comida puede aliviar…
pero cuando se convierte en la única forma de regular lo que sientes, el ciclo se repite y no aprendes a atender tus verdaderas necesidades.
No necesitas prohibirte sentir.
Ni prohibirte comer.
Necesitas aprender a reconocer lo que pasa dentro de ti, validarlo y responder con más conciencia y compasión.
En mi taller gratuito
“Haciendo del placer al comer un aliado en tu autocuidado”
te enseñaré a diferenciar los tipos de hambre —incluida el hambre emocional— y a gestionarla con más serenidad.
Si quieres venir, comenta “placer” y te mando el enlace por mensaje privado 🤍