20/01/2026
Este paciente llegó con algo muy claro:
quería mejorar su mordida, pero también su perfil y la armonía de su rostro.
En su caso, no era solo un tema dental. La posición de los maxilares, el mentón y la nariz influían directamente en cómo se veía su cara… y también en cómo funcionaba su mordida.
Por eso realizamos un tratamiento combinado de cirugía ortognática, mentoplastia y rinoplastia. Un plan pensado para corregir estructura, proporciones y equilibrio facial en una sola intervención.
El objetivo no era “cambiarle la cara”.
Era mejorar su función, su perfil y su expresión, respetando siempre su identidad.
Si te han hablado de cirugía ortognática y no sabes por dónde empezar, escríbenos. Estudiaremos tu caso y resolveremos todas tus dudas.