08/05/2022
Llevo más de un año estudiando a los árboles. Y aún no entiendo cómo he podido estar tanto tiempo sin entenderlos, sin distinguirlos (aún me queda mucho por aprender) y... lo peor, sin relacionarme con ellos...
Los árboles deberían ser considerados catedrales milenarias. Obras de arte vivas que esconden multitud de funciones, historia y misterios.
🌲Los árboles son generosos. Los que tienen más nutrientes les ceden a otros árboles vecinos que tienen menos.
🌴Se toman su tiempo para alcanzar altura y anchura. ¿Has plantado alguna vez una semilla de limón o de mandarina? Verás que se toma su tiempo antes de tomar forma de arbolito.
🌳Por supuesto son super resilientes, aguantan tormentas, vientos y, lo peor, nos aguantan a nosotros que los talamos, los denostamos y ni siquiera sabemos diferenciarlos...
🍃Albergan muchísimas historias debajo de sus ramas. Antaño, las asambleas municipales, por ejemplo, se celebraban a la sombra de una encina milenaria o de un roble añejo.
🍁Todo esto, logran realizarlo en silencio sin armar jaleo ni alardear de sus éxitos y azañas. Son humildes, también.
Y... si todo esto fuera poco, nos calman, nos centran, nos dan aire (el aire que respiramos cada día, a cada segundo).
En el retiro que vamos a realizar en julio, vamos a interactuar con los árboles, vamos a darnos un buen baño de bosque, vamos a deleitarnos escuchando pájaros carpinteros, oliendo eucaliptus y saboreando la lentitud de la naturaleza.
¿Quieres descubrir la experiencia mágica de contactar con los árboles? Vente al Retiro de Julio, más info arriba en mi perfil