Iliana París

Iliana París Psicoterapia especializada en Maternidad y Crianza tanto individual como de pareja. Especializada en

La maternidad y la crianza son de las transformaciones más importantes que vivimos las mujeres. La llegada de un bebé a nuestras vidas representa mucha alegría, ilusiones y anhelos, pero el puerperio también tiene otra cara que normalmente no vemos, que casi nadie nos cuenta: el agotamiento, las horas sin dormir, la demanda física y emocional constantes por parte del bebé, las preocupaciones de si lo estaremos haciendo bien, las “opiniones y consejos” de quienes están a nuestro alrededor, las dudas, etc. La familia también se transforma, y no siempre es fácil encontrar un nuevo equilibrio entre sus distintas partes (papá, mamá, bebé…) y los acuerdos, roles y responsabilidades de la pareja deben recolocarse; de hecho sucede con frecuencia que durante los primeros años de crianza aparecen algunos conflictos en la pareja. Todas estas cuestiones hacen que muchas veces nos encontremos ante una crisis vital, una nueva oportunidad para el aprendizaje, el autonocimiento y el crecimiento que no siempre es fácil de asumir. En este momento tan importante es crucial contar con apoyos efectivos, amorosos y cálidos, con alguien con quien compartir dudas y temores, que pueda ofrecernos soporte, guía y escucha en un espacio apropiado para sumergirnos en esta nueva transformación, en esta nueva búsqueda para que nuestra maternidad y crianza sean vividas más libremente, con más consciencia y con mayores herramientas emocionales que nos permitan mirar al Otro y abrirnos a nuevos acuerdos y a mejores maneras de relacionarnos con nosotras mismas, nuestros hijo/as, nuestra pareja y el entorno en general.

El uso y abuso de las nuevas tecnologías ha hecho que las interacciones padre-hijo o madre-hijo se hayan transformado a ...
27/01/2026

El uso y abuso de las nuevas tecnologías ha hecho que las interacciones padre-hijo o madre-hijo se hayan transformado a lo largo de los últimos años, llegando a convertirse en un problema para el neurodesarrollo, el establecimiento del vínculo y la necesidad de acompañamiento de las criaturas.
En conjunto, la evidencia científica define la tecno-interferencia parental como la interferencia de los dispositivos tecnológicos en las interacciones padre/madre-hijo, y hallazgos repetidos indican que puede influir negativamente en:
- La calidad de la relación y la atención parental.
- El desarrollo cognitivo y lingüístico en la primera infancia.
- Las funciones ejecutivas y comportamientos de los niños en edad escolar.
- La salud mental y el bienestar adolescente.
- El uso problemático de medios por parte de los hijos.
Estos hallazgos subrayan la importancia de promover interacciones familiares atentas y limitadas en distracciones tecnológicas, especialmente durante momentos clave de desarrollo y de interacción social emocional con los niños

Fuentes consultadas:

McDaniel, B. T., & Radesky, J. S. (2018). Technoference: Parent distraction with technology and associations with child behavior problems. Child Development, 89(1), 100–109. https://doi.org/10.1111/cdev.12822
Perceived parental distraction by technology and mental health among emerging adolescents (2024). JAMA Network Open. https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2822421
Zhang, J., Zhang, Q., Xiao, B., Cao, Y., Chen, Y., & Li, Y. (2025). Parental technoference and child problematic media use: Meta-analysis. Journal of Medical Internet Research, 22(1), Article e57636. https://www.jmir.org/2025/1/e57636/pdf
Corkin, M. T., Henderson, A. M. E., Peterson, E. R., Kennedy-Costantini, S., Sharplin, H. S., & Morrison, S. (2021). Associations between technoference, quality of parent-infant interactions, and infants’ vocabulary development. Infant Behavior and Development, 64, 101611. https://doi.org/10.1016/j.infbeh.2021.101611

No es un post contra las pantallas.Ni contra las madres.Es una invitación a mirar algo que muchas sentimos, pero pocas n...
23/01/2026

No es un post contra las pantallas.
Ni contra las madres.
Es una invitación a mirar algo que muchas sentimos, pero pocas nos paramos a pensar: cómo la tecnología se cuela, poco a poco, en la relación con nuestras criaturas.
La investigación habla de tecno-interferencia parental para nombrar esos micro-momentos en los que el móvil interrumpe la mirada, el juego, la conversación, la escucha. No porque no nos importe nuestra hija. Sino porque vivimos cansadas, saturadas, con la atención constantemente fragmentada.
Y los niños no nos piden perfección.
Nos piden presencia.
No una presencia continua ni ideal, sino suficientemente disponible, suficientemente conectada, suficientemente sensible. Porque en esas pequeñas interacciones cotidianas se va tejiendo algo profundo: la sensación de ser vistos, importantes, tenidos en cuenta.
Este no es un mensaje para generar culpa.
La culpa paraliza y nos aleja del cambio.
La conciencia, en cambio, abre posibilidades.
Tal vez no se trate de usar menos el móvil, sino de elegir mejor cuándo no usarlo. De proteger ciertos momentos. De recuperar espacios de encuentro donde no haya competencia por la atención.
Si este post te ha removido algo, quédate con eso.
No para exigirte más, sino para cuidar el vínculo desde donde estés y con lo que puedas hoy.
Te leo en comentarios 🤍
¿Qué pequeños gestos te ayudan a estar más presente con tu criatura?

La sanación tras un parto traumático no consiste en “pasar página” ni en dejar atrás lo vivido. No se trata de olvidar, ...
15/01/2026

La sanación tras un parto traumático no consiste en “pasar página” ni en dejar atrás lo vivido. No se trata de olvidar, minimizar o resignificar a la fuerza. Se trata de integrar.
El trauma perinatal no es solo un recuerdo doloroso: es una experiencia que queda inscrita en el cuerpo, en el sistema nervioso, en la forma de vincularse, de habitar la maternidad y, a veces, de mirarse a una misma. Por eso la recuperación no es lineal. Hay momentos de alivio y otros de reactivación, etapas de mayor estabilidad y otras en las que el dolor vuelve a hacerse presente.
Sanar no significa que lo ocurrido deje de importar. Significa que deja de gobernarlo todo. Que poco a poco se puede mirar sin desbordarse, sentir sin romperse, recordar sin perder el suelo. Que el cuerpo aprende que el peligro ya pasó y que la vida puede volver a expandirse.
Este proceso no debería transitarse en soledad. La sanación necesita tiempo, acompañamiento sensible y contextos seguros. Necesita una mirada que no juzgue, que no apure, que no exija gratitud ni silencios. Y necesita, también, una comprensión colectiva de que la salud mental materna es una responsabilidad compartida, no un logro individual.
Lo vivido formará parte de tu historia, sí. Pero no te definirá solo por el dolor. Con cuidado, sostén y escucha, esa experiencia puede convertirse en un lugar desde el que comprenderte mejor, habitarte con más amabilidad y reconocerte en toda tu complejidad.
Sanar no es llegar a un sitio. Es aprender a caminar con lo vivido, sin que duela igual.
Recuerda, Ig no es un espacio terapéutico

¿Estás escribiendo nuevas historias sobre ti misma?  ¿La voz con la que te defines es tuya o es heredada?¿Eres conscient...
14/01/2026

¿Estás escribiendo nuevas historias sobre ti misma?

¿La voz con la que te defines es tuya o es heredada?

¿Eres consciente de las palabras que usas para definir a tus criaturas?

Recuerda que Instagram no es un espacio terapéutico.

Leído en estas vacaciones de Navidad. Al principio con avidez, luego con lentitud porque no quería llegar a un final que...
08/01/2026

Leído en estas vacaciones de Navidad. Al principio con avidez, luego con lentitud porque no quería llegar a un final que intuía. Es una historia que conmueve por donde se la mire que habla de los vínculos que se tejen en el duelo, del vínculo prenatal, de la precariedad y vulnerabilidad de muchas, de la angustia de una madre ante una hija enferma y de la necesidad que tienen todos los niños de ser mirados por sus madres. Es un relato duro y hermoso.

“Y mi madre durmió, por gracia de los somníferos, aproximadamente tres meses. Eligió la oscuridad, ahi veía mejor. Yo toleré su aislamiento. Compartimos una cojera interna y un resentimiento hacia la vida porque sino dos personas que han visto a la muerte…”

“El dolor de mi madre, me explicaba Mercedes, era innombrable: no había empatía que nos permitiera comprenderlo. ¿Porque sólo mi madre tenía derecho a parar? ¿Porque mi madre separaba su sufrimiento del mío? Así comenzó nuestra relación estrábica.”

Un año más, con el firme propósito de seguir ayudando a las   a tener   libres, gozosas y sanas…Que el 2026 nos traiga m...
01/01/2026

Un año más, con el firme propósito de seguir ayudando a las a tener libres, gozosas y sanas…

Que el 2026 nos traiga más de esto!

Que el 2026 nos encuentre despiertas. �Madres que ya no aceptan migajas de cuidado ni discursos que disimulan la violenc...
31/12/2025

Que el 2026 nos encuentre despiertas. �

Madres que ya no aceptan migajas de cuidado ni discursos que disimulan la violencia bajo protocolos vacíos.� Que el 2026 sea el año en que la maternidad deje de ser territorio de soledad y se convierta, por fin, en un asunto colectivo.

Que se abran las salas de parto y se cierren las grietas del sistema. �Que ninguna mujer tenga que parir con miedo, en silencio o pidiendo permiso para existir.� Que la palabra “respeto” sea práctica, no eslogan.

Que la conciliación deje de ser un privilegio.� Que los permisos sean reales.� Que la lactancia no dependa del heroísmo materno sino del sostén social.� Que la crianza no sea una carga individual sino una responsabilidad compartida.

Que 2026 nos encuentre incendiando lo viejo con ternura. �Tejiendo nuevas formas de nacer, criar y maternar.� Habitando maternidades libres, gozosas, elegidas.� Reclamando todo lo que es nuestro: tiempo, cuerpo, placer, derechos, voz.

Porque cuando una madre es cuidada, el mundo entero se transforma.

La Navidad, con su brillo y sus expectativas, a veces olvida lo más sencillo: que un bebé recién llegado vive en otro ri...
23/12/2025

La Navidad, con su brillo y sus expectativas, a veces olvida lo más sencillo: que un bebé recién llegado vive en otro ritmo, y que una madre reciente está atravesando uno de los momentos más delicados y transformadores de su vida.

En estas fechas es fácil dejarse llevar por la emoción colectiva, por las ganas de conocer al bebé, por las reuniones, los planes, las fotos, los “¿vais a venir?”. Pero detrás de ese entusiasmo también hay cuerpos cansados, noches fragmentadas, emociones muy finas y una intimidad que todavía está encontrando su lugar.

Respetar a una madre reciente no es un detalle: es un acto de cuidado. �Escuchar sus límites, aceptar sus tiempos, no insistir cuando dice que prefiere quedarse en casa, preguntar antes de coger al bebé, ofrecer ayuda en vez de planes… todo eso alivia, acompaña y sostiene.

Porque compartir la alegría de un bebé no debería convertirse nunca en una carga. La ternura también se demuestra con respeto, con presencia tranquila, con silencios que no exigen.

Ojalá esta Navidad sea, para esas familias recién paridas, un espacio suave donde todo pueda ocurrir despacio.� Ojalá las manos que rodean a esa madre sean manos que cuidan, no que presionan.� Y ojalá recordemos que el regalo más valioso que podemos ofrecer no se compra: se llama descanso, sostén y delicadeza.

Que estas fiestas brillen, sí,�pero sin deslumbrar.�Que acompañen, sin agobiar.� Y que protejan lo más importante:� el lento comienzo de una vida.

21/12/2025

Los reales
Los de verdad
Los que conmueven y duelen a partes iguales
Los caóticos y desordenados
Los que implican poner el cuerpo. Siempre poner el cuerpo
Los que tienen momentos de inmensa soledad, aunque contemos con apoyos
Los de los miedos, las dudas y los cuestionamientos
Los del amor y el cansancio por igual
Los de tener ganas de salir corriendo
Los de la ambivalencia constante
Los que revuelven todas nuestras heridas…
Los que nos transforman y nos enseñan otros caminos

Las fiestas suelen venir cargadas de luces, expectativas y tradiciones…pero para una madre reciente, también pueden trae...
19/12/2025

Las fiestas suelen venir cargadas de luces, expectativas y tradiciones…
pero para una madre reciente, también pueden traer un peso silencioso:
el de sostener a un bebé pequeño en medio de un mundo que no siempre entiende sus ritmos,
sus necesidades, ni la vulnerabilidad de este momento tan delicado.
Por eso, estas verdades importan.
Porque detrás de cada límite que una madre pone,
hay una intención amorosa: proteger a su bebé y protegerse a sí misma.
Y detrás de cada “no puedo”, “prefiero quedarme en casa”
o “no quiero que lo cojan tanto”,
hay un instinto sabio que merece ser escuchado sin juicio.
La maternidad reciente es un territorio donde el descanso es tesoro,
donde la rutina sostiene,
y donde la presencia constante exige un esfuerzo invisible
que pocas veces se nombra.
A veces, las madres quieren tener a sus bebés muy cerca,
y eso no solo es normal: es profundamente natural.
A veces necesitan faltar a eventos, marcharse antes,
o pedir respeto por sus decisiones.
Y eso tampoco es egoísmo: es autocuidado.
Es coherencia con lo que su criatura necesita.
Las fiestas no deberían sentirse como un examen que hay que superar,
ni como una lista interminable de compromisos.
Para una madre reciente, pueden ser un tiempo para suavizar,
para elegir lo simple,
para honrar lo que ahora es posible
y soltar lo que ya no encaja.
Ojalá quienes rodean a una madre puedan mirar más allá de las tradiciones
y ver el amor inmenso que hay en cada límite,
en cada ajuste,
en cada renuncia.
Porque cuidar de una madre es cuidar también del bebé.
Que estas fiestas puedan ser un recordatorio de lo esencial:
que la gratitud se siente en la calma,
que el amor se expresa en la comprensión,
y que acompañar a una madre reciente con respeto
es uno de los regalos más generosos que se pueden ofrecer.
Y para ti, madre que estás viviendo este momento:
que puedas darte permiso para hacer las cosas a tu ritmo,
para pedir ayuda,
para descansar sin culpa
y para priorizar tu bienestar tanto como priorizas el suyo.
Te lo mereces.
En Navidad, y siempre


“Querido esposo:Hay una vida en el futuro donde habrá caritas enmarcadas en fotos en vez de frente a nuestros ojos, el f...
16/12/2025

“Querido esposo:

Hay una vida en el futuro donde habrá caritas enmarcadas en fotos en vez de frente a nuestros ojos, el frigorífico ya no estará cubierto de dibujos y letras imantadas, y estas mallas viejas que llevo puestas serán un recuerdo lejano.

Habrá una cama lo bastante grande, donde ya no nos despierten rodillas pequeñas, y solo nuestros pies asomarán por la mañana. Habrá un saldo bancario más amable y un bolso que no rebose de “por si acaso”.

Habrá un calendario libre, sin clases de natación, ni danza, ni zapatillas llenas de barro. Y nos conoceremos por tercera vez en la vida:
antes de ellos, con ellos, y luego, cuando solo dos abrigos cuelguen en la entrada.

Habrá un coche limpio, donde el único sonido sea el murmullo de la radio.
Ya no escucharemos preguntas interminables en voces agudas desde el asiento trasero; incluso habrá días en los que quizá no sepamos nada de ellos.

Habrá una cita sin toque de queda, mi madre no tendrá que venir a cuidarles,
y no dormiremos con un ojo abierto esperando el arrastre de unos pies por el pasillo.

Habrá una casa ordenada y ya no pisaremos piezas de Lego ni coches diminutos. Habrá una mesa que nos parecerá grande; no negociaremos bocados de verduras ni limpiaremos manos y bocas pequeñas.
Pero a veces, sonará un golpe en la puerta y la mesa volverá a llenarse.

Habrá una ducha que no suene a llanto de bebé, un café que se mantenga caliente, y mi cuerpo volverá a ser solo mío. Ya no llevaremos el cansancio de la misma manera, pero el tiempo nos habrá envejecido igual.

Vendrán otros momentos difíciles que harán que estos parezcan sencillos,
pero recordaremos. Recordaremos las primeras palabras, los “te quiero”, los instantes en los que casi nos rompimos y cómo nos sostuvimos el uno al otro a través de todo.

Hay una vida en el futuro, avanzando hacia nosotros cada día. Así que dejémonos arrastrar por el hermoso caos que tenemos delante. Hagamos que el futuro espere un poco más. Porque amo esta vida contigo, con tanta fuerza, esta vida de ahora.” Jessica Urlichs

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