23/11/2025
Según un reciente estudio, alrededor del 14% de las personas adultas en el mundo padece enfermedad renal crónica. En las últimas décadas, su avance ha sido notable: las personas afectadas han pasado de 378 millones en 1990 a 788 millones en 2023, convirtiéndose en una de las diez principales causas de fallecimiento a nivel mundial.
Los riñones desempeñan funciones esenciales: regulan la tensión arterial, contribuyen a la formación de glóbulos rojos en la médula ósea —cuya alteración puede provocar anemia— y favorecen la salud de los huesos, evitando su fragilidad.
El deterioro de su función puede producirse de forma rápida, lo que se conoce como insuficiencia renal aguda, o de manera lenta y progresiva, denominada insuficiencia renal crónica.
El problema es que la enfermedad renal no suele presentar síntomas en los primeros estadios. Por este motivo, resulta fundamental realizar análisis de sangre y o***a de forma periódica, ya que son las únicas pruebas capaces de detectarla precozmente y ayudar a frenar su progresión. Además, es importante controlar los niveles de colesterol, azúcar y presión arterial para proteger la función renal. https://bit.ly/4pDkxtF