24/01/2024
BUENA POSTURA EN LOS HOMBROS
Por D. Gabriel Aron Lozano, miembro de Saluspot y fisioterapeuta en Fisioasistencia Benidorm.
La articulación del hombro es la de mayor rango de movilidad de nuestro cuerpo y permite como finalidad principal orientar nuestro miembro superior y posicionar la mano en el espacio, tiene un soporte óseo mínimo, requiriendo por lo tanto para su estabilidad un vigoroso aparato de sostén, compuesto por ligamentos, bursas y una potente musculatura estabilizadora.
Hablaremos del hombro como una unidad funcional o complejo articular donde intervienen un conjunto de articulaciones perfectamente sincronizadas constituyendo el denominado “ritmo escapulohumeral”:
La glenohumeral
Acromioclavicular
Esternoclavicular
Escapulotorácica
Los principales movimientos que realiza el hombro son: Flexión (180º). Extensión (60º). Abducción (180º). Adducción (20º asociado a anteposición y 30º asociado a retroposición). Rotación interna (70º). Rotación externa (80º).
A modo de ejemplo y para comprender un poco mejor la complejidad de esta articulación analizaremos el movimiento mano-cabeza que podría traducirse en un gesto cotidiano como el de peinarnos:
Antepulsión -abducción de las articulaciones Glenohumeral, Acromioclavicular y Esternoclavicular. Rotación externa del húmero y rotación posterior de la clavícula.
Elevación del muñón del hombro y retroposición (extremidad interna de la clavícula se anterioriza y la extremidad externa retrocede).
Báscula externa y abducción del omóplato.
Extensión del raquis torácico.
Valgo y flexión de codo.
Movimiento mano-cabeza
Al realizar un breve análisis de esta secuencia de movimientos podemos llegar a la conclusión que el hombro no se mueve como articulación aislada y desconectada del resto del cuerpo, la influencia del raquis cervico-dorsal como las articulaciones distales codo y mano reflejan la importancia comprender el correcto funcionamiento del hombro en los procesos lesionales que en él se producen. De esta forma nos permitirán llegar a un diagnóstico más preciso.
Dentro de las lesiones más habituales que vemos en la consulta destaca las tendinopatías del manguito rotador que está formado por los músculos supraespinoso, infraespinoso, redondo menor, subescapular, sin olvidar la tendinitis bicipital entre otras. Bursitis, subacromial, subcoracoidea. Los traumatismos directos o indirectos también son bastante frecuentes ya sea en la vida cotidiana o en la práctica deportiva, produciendo fracturas o luxaciones de clavícula o de la porción proximal del húmero. Los procesos degenerativos suelen producirse por movimientos reiterativos, malas posturas y sobrecargas musculares alterando la mecánica articular.
No debemos olvidar que muchas veces los dolores de hombro son referidos de otra zona del cuerpo, como pueden ser de origen visceral (hígado, vesícula, para hombro derecho), puntos gatillos miofasciales, o producidos por cervicobraquialgias que reflejan dolor o molestias irradiados en la región del hombro y brazo.
Prevención de lesiones
Las recomendaciones posturales se basan en mantener una buena alineación de la columna cuando se está sentado, mantener los hombros relajados, evitar antepulsión y encogimiento de hombros, acondicionar el puesto de trabajo desde el punto de vista ergonómico nos permitirá prevenir lesiones o molestias cotidianas. Al caminar, hay que intentar mantener la mirada al frente y un balanceo natural de los brazos; así como realizar estiramientos y calentamiento progresivo antes de las actividades deportivas. Evitar levantar peso por encima de la cabeza y el uso excesivo de ordenadores o móviles.
En lo que respecta a tratamiento fisioterapéutico, y dependiendo de si se encuentra en un fase aguda o subaguda, se puede indicar crioterapia, electroterapia analgésica y regenerativa, ejercicios para fortalecer y mantener una buena flexibilidad muscular, terapia manual y masajes, ejercicios propioceptivos para mejorar la postura del raquis y selectivo a nivel escapular, trabajo excéntrico y en cadena cinética cerrada entre otros, a nivel osteopático trabajar las hipomovilidades y corregir disfunciones que estén alterando la correcta fisiología articular.
Resumiendo: Diagnóstico precoz, acudir al especialista ante la aparición de los primeros síntomas, tratamiento multidisciplinario que muchas veces se realiza con médico, fisioterapeuta, osteópata y entrenador deportivo en caso de tratarse de deportistas. Y por supuesto; realizar actividad física controlada nos permitirá prevenir lesiones y mejorar la postura, sin olvidar la buena alimentación y un descanso reparador.
Por D. Gabriel Aron Lozano, miembro de Saluspot y fisioterapeuta en Fisioasistencia Benidorm. La articulación del hombro es la de mayor rango de movilidad