Anma - Psicólogos Bilbao

Anma - Psicólogos Bilbao Centro de Psicología y Logopedia afincado en Bilbao. Calle Ledesma 4, 3º Departamento 1.

Cuando hablamos de obsesión o pensamientos intrusivos, no hablamos de “una mente que funciona mal”.Hablamos de un sistem...
08/01/2026

Cuando hablamos de obsesión o pensamientos intrusivos, no hablamos de “una mente que funciona mal”.
Hablamos de un sistema nervioso intentando reducir la incertidumbre.

Los pensamientos repetitivos suelen aparecer en contextos de miedo, inseguridad o falta de control.
No surgen porque quieras pensar eso, ni porque seas débil.
Surgen porque el cerebro busca una sensación de seguridad.

El problema es que pensar más no siempre calma.
De hecho, cuanto más intentamos controlar el pensamiento, más presente se vuelve.
No porque sea peligroso, sino porque le estamos dando una función que no puede cumplir.

La obsesión no es el problema en sí.
Es la estrategia que aparece cuando no hay otras formas disponibles de regular la ansiedad.

Por eso, el abordaje no consiste únicamente en “quitar el pensamiento”.
Consiste en entender qué miedo hay detrás,
qué necesidad de seguridad no está cubierta,
y qué mantiene activo ese bucle.

Cuando se trabaja desde ahí, cambia la relación con la experiencia:
menos lucha,
menos juicio,
más comprensión del propio funcionamiento.

Entender cómo funciona nuestra mente no elimina automáticamente el malestar,
pero sí abre un camino mucho más eficaz y compasivo para abordarlo.

21/12/2025

Porque el error no es un problema, es información.
Información sobre tus límites, tus necesidades, tus patrones, tus impulsos, tus miedos…
Información que te permite ajustar, reparar, y avanzar de forma más consciente.

En psicología sabemos que nada cambia desde la culpa.
La culpa te deja atrapada.
La responsabilidad, en cambio, te permite moverte.

Cada vez que te equivocas tienes dos opciones:
1. Atacarte por no haberlo hecho “perfecto”.
2. Escucharte para entender qué estaba pasando dentro de ti en ese momento.

Solo la segunda transforma.

Aprender de un error no es justificarlo.
Es preguntarte:
• ¿Qué necesitaba y no pedí?
• ¿Qué pensé que no me atreví a nombrar?
• ¿Qué parte de mí intentaba protegerse?
• ¿Qué puedo hacer diferente la próxima vez?

El error no te define.
Te revela.
Y desde ahí puedes elegir.

Quizá no lo que pasó, pero sí qué haces ahora con lo que pasó.

30/11/2025

1. Comprar activa un circuito de recompensa

Cada vez que compras algo, tu cerebro libera dopamina.
No es la compra en sí: es la anticipación de sentirte mejor. Por eso el alivio es tan breve.

2. Tu malestar emocional influye más de lo que crees

Estudios recientes muestran que las compras impulsivas aumentan cuando hay:
• Estrés o agotamiento mental.
• Soledad.
• Sensación de pérdida de control.
• Falta de espacios propios de cuidado.

Comprar se convierte en un micro-escape.

3. No es un “vicio”: es un mecanismo de regulación emocional

Tu cerebro está intentando ayudarte a bajar la intensidad de lo que sientes… el problema es que lo logra solo unos minutos.

4. El alivio rápido deja una resaca emocional

Esa mezcla de:
• Culpa
• Vergüenza
• Disonancia (“sé que no debía, pero no pude evitarlo”)
No aparece por casualidad: tu sistema de recompensa y tu sistema de autocontrol no funcionan al mismo ritmo.

5. Lo importante no es dejar de comprar, sino entender qué estás intentando regular

Pregúntate:
“¿Qué emoción intento calmar cuando compro?”
Ahí empieza el cambio real. No en la tarjeta.

6. Lo que sí funciona según la evidencia
• Nombrar el malestar antes de actuar.
• Retrasar 15 minutos la compra (en la mayoría de casos se desactiva el impulso).
• Trabajar las fuentes de estrés y soledad.
• Crear rituales de autoregulación que no impliquen gasto.
• Revisar creencias del tipo “me lo merezco” o “total, por una vez…”.

Las compras impulsivas no hablan de tu falta de control, sino de tus necesidades emocionales no atendidas.
No se trata de prohibirte, sino de escucharte mejor ❤️‍🩹

A veces creemos que escuchar implica ofrecer soluciones.Pero escuchar de verdad —sin intentar arreglar, sin rescatar, si...
28/10/2025

A veces creemos que escuchar implica ofrecer soluciones.
Pero escuchar de verdad —sin intentar arreglar, sin rescatar, sin intervenir— es un acto profundamente relacional.

Este pequeño experimento te invita a observar qué pasa dentro de ti cuando no haces “nada”:
👉 cuando solo estás,
👉 cuando sostienes el silencio,
👉 cuando acompañas sin dirigir.

Puede que aparezca incomodidad, nervios o incluso culpa.
Eso también forma parte del experimento.
Porque ahí se revela mucho de cómo aprendiste a vincularte:
si cuidar era una forma de ser vista,
si calmar era una forma de protegerte,
si dar era tu manera de sentirte segura.

🧠 En terapia, estos microexperimentos ayudan a ampliar la conciencia relacional: a ver de qué manera actuamos en automático y a elegir, poco a poco, otras formas de estar.

No se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de notarte.

✨ La próxima vez que te descubras reaccionando sin entender por qué, recuerda: no estás loca, estás protegiéndote. Solo ...
16/10/2025

✨ La próxima vez que te descubras reaccionando sin entender por qué, recuerda: no estás loca, estás protegiéndote. Solo que tu cerebro aún no sabe que ya no hay peligro.

07/10/2025

🌿

No siempre necesitamos que nos calmen. A veces solo necesitamos que alguien nos mire con ternura, incluso en medio del caos.

Sin intentar arreglarnos. Sin decirnos cómo deberíamos sentirnos. Sin pedirnos calma cuando lo último que tenemos es calma.

Solo estar ahí.
Presente.
Sosteniendo sin palabras.

Porque hay algo profundamente reparador en sentirnos miradas con cariño justo cuando menos lo creemos merecer.

Ahí es donde empieza a aflojar la culpa, donde vuelve la respiración, donde el cuerpo empieza a confiar otra vez.

No hace falta que nos arreglen. Solo que nos acompañen mientras recordamos cómo volver a nosotros.

En 1951, el psicólogo Solomon Asch reunió a un grupo de estudiantes para un experimento aparentemente sencillo: debían m...
07/09/2025

En 1951, el psicólogo Solomon Asch reunió a un grupo de estudiantes para un experimento aparentemente sencillo: debían mirar unas líneas dibujadas en una tarjeta y decidir cuál de ellas coincidía en longitud con una línea de referencia.
La tarea era tan obvia que cualquiera podía acertar sin dificultad.

Pero había un detalle oculto: todos, excepto uno, eran cómplices del experimento. En cada ronda, esos cómplices daban respuestas equivocadas a propósito.
El verdadero participante, al escuchar una y otra vez esas respuestas erróneas, empezaba a dudar de su propio criterio.

El resultado fue que más del 30% de los participantes se alinearon con la respuesta incorrecta del grupo, incluso cuando la verdad estaba frente a sus ojos.

Lo que nos enseña el experimento de Asch:
• Conformidad: la necesidad de encajar en un grupo puede pesar más que la evidencia objetiva.
• Miedo a ser distinto: muchas veces preferimos equivocarnos junto con los demás antes que quedar aislados.
• Influencia social: lo que otros opinan, aunque sea falso, puede alterar nuestra percepción de la realidad.

La gran enseñanza:
No siempre lo que dice la mayoría es lo correcto. Cuestionar, confiar en la propia percepción y atrevernos a sostener una verdad incómoda puede ser difícil, pero es clave para no caer en dinámicas dañinas.

A veces creemos que estamos mal porque no sabemos “gestionarnos”, porque no encontramos la calma, porque sentimos que to...
02/09/2025

A veces creemos que estamos mal porque no sabemos “gestionarnos”, porque no encontramos la calma, porque sentimos que todo nos cuesta demasiado. Y entonces nos empeñamos en cambiar, en mejorar, en “hacerlo mejor”, como si el fallo estuviera dentro de nosotros.

Pero no siempre es así.
Porque hay contextos que dañan, aunque los hayamos normalizado.

Porque vivir sin un segundo de tiempo libre no es sostenible.
Porque trabajar en un entorno maltratante no es algo que se supere con más resiliencia.
Porque estar en una relación donde no hay cuidado ni satisfacción no se compensa aprendiendo a “poner más de tu parte”.

Muchas veces no somos nosotros quienes fallamos: es el contexto el que no permite florecer. Y cuando eso se invisibiliza, acabamos creyendo que lo defectuoso somos nosotros.

Este post es para recordarte que no todo se arregla con más esfuerzo personal, que no todo se soluciona con técnicas de autocontrol ni con frases motivacionales. A veces, lo más sano no es cambiarte tú, sino mirar de frente al contexto y reconocer que lo que duele no es tu manera de estar, sino el lugar en el que estás.

A terapia no se va solo a cambiar.Se va a comprender, a soltar y a reconciliarte contigo.Porque lo que hiciste en el pas...
17/08/2025

A terapia no se va solo a cambiar.
Se va a comprender, a soltar y a reconciliarte contigo.
Porque lo que hiciste en el pasado fue lo que pudiste con lo que tenías.
Y hoy mereces acompañarte de otra forma. 🌱

Nos han hecho creer que si no lo gestionamos todo con antelación, nos quedamos fuera.Pero no es sostenible vivir así.No ...
23/07/2025

Nos han hecho creer que si no lo gestionamos todo con antelación, nos quedamos fuera.
Pero no es sostenible vivir así.
No es que no sepas organizarte: es que estás intentando encajar en un sistema que no deja espacio para respirar.

📌 Quizá vivir el presente no sea una habilidad, sino un acto de resistencia.

¿Te pasa esto también? Te leo.

Víctima. Salvador. Perseguidor.Tres formas de estar en el mundo cuando estamos desconectados de nuestra responsabilidad ...
15/07/2025

Víctima. Salvador. Perseguidor.
Tres formas de estar en el mundo cuando estamos desconectados de nuestra responsabilidad emocional.

El Triángulo de Karpman es un patrón relacional que repetimos sin darnos cuenta.
Donde “ayudar” puede ser una forma de controlar.
Y “culpar” puede ser una forma de protegerse.

Entramos por necesidad, por miedo o por costumbre.
Pero si no lo vemos, nos quedamos atrapadxs en dinámicas que hieren.

Salir del triángulo no significa dejar de sentir.
Significa empezar a elegir cómo te relacionas.
Desde el cuidado, no desde el rol.

💬 ¿Reconoces alguno de estos roles en tus relaciones?

Dirección

Calle Ledesma 4, 3º Departamento 1
Bilbao
48001

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Anma - Psicólogos Bilbao publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Anma - Psicólogos Bilbao:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría