03/12/2019
NO PUEDO PERDERME A MÍ MISM@.
Por Jeff Foster
Solía estar aterrorizado por los sentimientos, mis propios sentimientos y los sentimientos de los demás.
Creía que si profundizaba demasiado en los sentimientos, si permitía que existieran durante demasiado tiempo en mí, si les permitía vivir en mi cuerpo, me volvería loco o sería destruido por ellos de alguna manera. O nunca se irían, y yo me quedaría "atrapada" en ellos para siempre, absorbida por su corazón oscuro, sin salida.
Temía "perderme" en los sentimientos.
Temía mi propio miedo. Tenía ansiedad por tener ansiedad. Estaba enojado con mi propia ira. Como muchos, creía que tenía energías oscuras, pecaminosas y peligrosas dentro de mí, y que tenía que evitar a toda costa estos "demonios". Todo esto era una superstición de un niño, por supuesto, conclusiones totalmente razonables para que un niño inocente llegara.
Pero cuando entré en presencia, en mi adulto y fuera de mi trauma, me di cuenta de que TODOS los sentimientos están a salvo, incluso los más intensos. Van y vienen en el cuerpo. No son permanentes, y solo quieren sentirse, ser bendecidos, amados, tener un pasaje seguro y seguir adelante.
Ya no tenía que temer ni resistir mis sentimientos, incluso los intensos e incómodos. Podía relajarme, respirar, abrirme, rendirme, confiar y dejarlos pasar.
No puedo perderme porque estoy presente incluso en el corazón de la pérdida.
- Jeff Foster-