15/03/2026
No todas las relaciones tóxicas se ven así de claras.
No empiezan con gritos.
Ni con grandes discusiones.
Empiezan con cosas pequeñas que poco a poco te cambian.
Empiezas a justificar cosas que antes no habrías permitido.
Empiezas a dudar de lo que sientes.
Empiezas a pensar que el problema eres tú.
Y sin darte cuenta:
Te explicas demasiado.
Cuidas cada palabra para no molestar.
Te sientes responsable de su enfado.
Te cuesta reconocer quién eras antes de esa relación.
En consulta, muchas personas no llegan diciendo
“estoy en una relación tóxica”
¿Has vivido alguna señal de las que aparecen en el iceberg?