21/02/2026
Sobre ir al cuerpo...
En ocasiones, cuando el bienestar aparece durante el desarrollo de una sesión, me gusta aprovecharlo.
De la misma forma que, cuando hay malestar, favorezco un espacio seguro de validación y contención, cuando hay bienestar… procuro que no pase de largo, y lo hago explícito en ese momento de la terapia.
Así, si el cliente experimenta un momento de calma, alegría o disfrute, hago una pausa…
Le invito a ir al cuerpo, a sobre sí mismo… preguntándole algo así como: ¿Qué siente y dónde lo siente?
Se trata de un ejercicio de autorregulación consciente…
Porque darse el permiso para disfrutar de esas sensaciones es recordarse a uno mismo que la también habita dentro de nuestro propio ser.
No solo el malestar tiene un lugar; el bienestar también merece ser anclado.
Porque sanar no es solo reparar lo que duele, sino también aprender a lo que nos hace bien. Y ahí, en el cuerpo, reside un potencial inmenso que espera ser reconocido.
¿Y dime, te puedes permitir pararte para curiosear y saborear? Quizá te sorprendas admirando, dentro de ti, esa de bienestar que pide
florecer.