02/06/2017
𝐋𝐀𝐒 𝐄𝐌𝐎𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒 𝐀𝐍𝐓𝐄 𝐔𝐍𝐀 𝐄𝐍𝐓𝐑𝐄𝐕𝐈𝐒𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐓𝐑𝐀𝐁𝐀𝐉𝐎
¿Existe algún momento en el que tengas que demostrar tanto en tan poco tiempo?
Se me ocurren varias emociones que repercuten en el antes, en el durante y en el después, y que obviamente intervienen en el comportamiento mientras se da esa entrevista.
Recibe la llamada con la cita de la entrevista. Nervios, ilusión, incertidumbre, posiblemente prepares la entrevista repasando tu vida laboral, las funciones que llevabas a cabo, tus puntos fuertes, tus puntos débiles...
Llegas a la entrevista. Los minutos de espera antes de entrar a la sala de reuniones. Fatiga, ganas de hacer pipí, sudores, miras al rededor... puede que sea tu lugar de trabajo en los próximos tiempos!, ensayas mentalmente tu discurso, carraspeas, te sitúas bien la camisa (otra vez), y te llaman! - Pase por aquí por favor-
¿Doy la mano? ¿Dos besos?; ¿Me siento? pero... ¿dónde? ¡hay varias sillas!...
La entrevista se desarrolla según el entrevistador, hay tantas formas de entrevistar como personas en el mundo.. eso es lo interesante! Al igual que repuestas de candidatos, cada día tengo más claro que los seres humanos somos espectaculares precisamente por eso.
Y qué me dices de cuando sales de la oficina o del lugar de la entrevista... ese alivio, esa sensación de... ¿qué ha pasado ahí dentro?. Muchas veces nuestro cerebro se concentra tanto en una actividad que luego no somos capaces de recordar con claridad qué ha sucedido, cuáles han sido las preguntas y las respuestas, los comentarios graciosos, las observaciones que haces durante la entrevista. (Tranquilo, es normal, no tienes ningún tipo de demencia anticipada).
Existe un error que ocasionalmente se produce y son las expectativas que crea el entrevistador... te da a entender que puedes ser el seleccionado o descartado por algún comentario desafortunado; los tiempos prometidos para la recepción de llamadas o correos electrónicos para confirmar el estado de tu candidatura... ¡Cuidado con eso!, las expectativas son realmente peligrosas en estos casos y pueden causar un "plof" bastante gordo, una sensación de decepción, cansancio, apatía o incluso desinterés que no convienen para nada si te encuentras en búsqueda de empleo.
En el otro caso no lo menciono si quiera... salir con mala sensación y que seas el seleccionado para el puesto, ¡que alegría!.
Este es un post un poco más cercano, con un toque cómico para dar apoyo a todas esas personas que postulan para un puesto de empleo y no obtiene los resultados que esperaban.
TODO es la actitud; si una cosa está clara es que todos somos válidos, solo hay que ser lo que están buscando... y eso muchas veces no depende de nosotros.
Reunir conocimientos, habilidades y dejar claro vuestras fortalezas, qué podéis proporcionar, cómo vais a hacer cambiar y mejorar la empresa, nombra algún defecto (nadie somos perfectos), y sobre todo, mostraros ilusionados y con motivación.
Último consejo: crea tu perfil según tus preferencias nunca por salidas profesionales o ofertas de empleo concretas... ¿de verdad quieres trabajar parte de tu vida en algo que no te entusiasma?, saca lo mejor de ti, genera tu propio perfil laboral y arrasa con él vayas donde vayas, porque como tú no hay nadie más.
Un abrazo muy grande a todos! Gracias por leerme