13/05/2025
Ayer día de la Fibromialgia todas las asociaciones de la provincia de Cádiz nos unimos con el siguiente MANIFIESTO:
Estamos reunidos hoy y aquí, para conmemorar el Día Internacional de la Fibromialgia y del Síndrome de fatiga crónica.
Esta fecha fue instaurada por la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo de educar, concienciar y movilizar a la sociedad y a los gobiernos respecto de estas enfermedades que, por su invisibilidad y estigmatización fueron consideradas causas importantes en cuanto a los derechos humanos, la salud, la igualdad y la no discriminación.
Consecuentemente, este Manifiesto Unitario tiene un componente muy importante de
Reivindicación de Derechos, tanto a nivel Político, como Cívico, Social y Comunitario.
Garantizar estos derechos a nivel político implica la planificación e implementación de políticas
públicas específicas en cuanto a la mejora de los servicios de salud, de prestaciones sociales y de
protección contra la discriminación.
En el aspecto cívico, nuestro derecho a ser tratados con respeto y a poder acceder a servicios y
oportunidades sin discriminación por nuestras enfermedades.
En el aspecto social, nuestro derecho al acceso a la atención médica adecuada y a los recursos
que nos permitan mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestras familias.
En el seno de la comunidad, el derecho a recibir su apoyo y a ser incluidos en programas que
fomenten nuestra integración social.
La Reivindicación de estos derechos también se ha convertido en Crónica porque, año tras
año, constatamos que los avances son mínimos y lentos y, además, diferentes entre territorios,
entre profesionales y entre modelos de atención, de respeto y de inclusión. La sensación de
frustración; el desafío diario del dolor y de la fatiga; la lucha personal contra la impotencia y
desesperanza; la soledad profunda provocada por la falta de comprensión que conlleva
incredulidad y estigma, ya están cronificadas.
MANIFIESTO DIA MUNDIAL FM Y SFC 2025
Este Manifiesto quiere reflejar nuestras inquietudes y experiencias recogidas por las asociaciones
que nos representan, así como poner de manifiesto lo que consideramos prioritario para poder
avanzar en los derechos
apuntados anteriormente y tener la posibilidad de Rehacer nuestro Proyecto de Vida personal,
familiar, profesional, laboral y social.
Porque Somos más que la enfermedad y exigimos respeto e igualdad de trato, atención e
inclusión. Luchamos por un Concepto Holístico de la Salud y, por ello, que nuestras
enfermedades sean tratadas teniendo en cuenta el gran impacto que tienen en todas las facetas
de nuestra vida.
Consecuentemente, y a través de la voz de nuestras asociaciones, Priorizamos la colaboración
entre los profesionales sanitarios y sociales, un Modelo Único y Universal de Atención con la
creación de Unidades de Tratamiento Multidisciplinar, aprovechando el conocimiento y
experiencia de los profesionales que llevan años luchando contra corriente a nuestro lado, con la
formación continuada y obligatoria de todos los perfiles profesionales de las unidades, y con el
apoyo a la Investigación sobre prevención, detección y nuevas técnicas y tratamientos.
Hemos hablado de territorios y, desde las asociaciones que nos representan, reclamamos la
Unión Coherente y Responsable del movimiento, de nuestras fuerzas, de nuestro mensaje, de
nuestras reivindicaciones… con los matices que sean necesarios por territorios, pero luchando
Codo con Codo y sin dar tregua a quienes quieren mermar nuestra fuerza, sea por intereses
crematísticos, por personalismos mal vehiculados u otros intereses espurios.
Durante veintitrés años, con nuestro manifiesto hemos pedido la Validación Social; ha llegado
el momento de dar un paso más y exigir la Humanización Social, con un Cambio de Paradigma,
exigiendo el compromiso ético de reconocimiento de nuestra dignidad y la consideración de
nuestra globalidad y su abordaje.
Nuestra contribución a este cambio de paradigma respecto a la consideración, respeto,
sensibilización y concienciación social, y desde todos los ámbitos, implica la propia lucha contra
clichés de catastrofismo, autodesprecio o resignación. Una lucha que, si bien nos castiga cada día,
todos los días, con el dolor y la fatiga, que nos suponen grandes esfuerzos y un gran desgaste
mental, pero que también nos da la fuerza para no resignarnos.
Si bien este manifiesto se sustenta en las personas afectadas y las entidades que nos representan,
también debemos agradecer el apoyo, la atención, la lucha por nuestra causa, de tantos
profesionales, entidades, sociedades médicas y del ámbito social, personas relevantes y anónimas
de la sociedad civil, autoridades y organismos públicos comprometidos con nuestra causa.
Esta fuerza, unida a la nuestra, nos sirve para decir alto y claro que ya basta, que si bien no
queremos ser privilegiados respecto de otras enfermedades (que no queremos), tampoco
queremos ser resignadas (que tampoco podemos).
En este manifiesto aportamos nuestras experiencias respecto de las carencias y debilidades del
Sistema Público Social y de Salud y de la responsabilidad comunitaria respecto de nuestras
enfermedades, así como las actuaciones que consideramos prioritarias. Los responsables de
los ámbitos político, cívico, social y comunitario tienen la obligación de tenerlo en cuenta y actuar
en consecuencia.
Porque no se pueden permitir, ni es justo, mantener una situación de desamparo, exclusión y
desigualdad de unos Activos tan importantes para la sociedad.