17/12/2015
A partir del día uno de diciembre ya no existe el D&F. Alguien lo decidió unilateralmente. Alguien decidió que yo no merecía estar ahí, que no merecía trabajar y que reclamaba un usufructo que por ley le pertenecía, bueno por ley y por un garabato que un día hice en un papel, en fin, en su legítimo derecho está. La vida es una concatenación de decisiones y que cada cual apechugue con ellas. Lo verdaderamente importante es el tiempo que he pasado allí , la gente que ha pasado por allí y la que continúa hoy formando parte de mi vida y ojalá permanezcan siempre. Son personas a las que el azar, la curiosidad o el bikini ajustadito la acercaron un día allí y,en momentos como este,me demuestran lo grande que son . A todas las personas que pisaron aquella sala gracias. Gracias a los vecinos pacientes y a los que paseaban bailando al son de la música. Gracias a los que formaron parte del DF desde dentro y a los que fueron adoptados en él.
Igual algún día volvemos con fuerzas renovadas porque me pueden quitar lo material y aún así lucharé lo que pueda pero hay algo que no me pueden quitar y es esa sonrisa de oreja a oreja cuando pasó por delante de su cristalera con nostalgia y de repente una voz grita desde el balcón: wapaaaaa y me tira un beso. Y es que hay cosas que el dinero no compra ni mala leche que pueda romper eso
GRACIAS MILES A TODOS.