16/01/2026
Hablar mal de uno mismo es la consecuencia directa de la culpa auto sugerida. A diferencia del victimismo, donde puede haber manipulación, hablar de uno mismo de manera denigrante es fruto de una culpa antigua. De alguna forma, copias el trato que tuviste , te echaron culpa por hacer algo incorrecto, y lo aceptaste como cierto o coherente. No pudiste ver entonces, al ser inexperimentado, un niño , que no era la mejor forma de tratarte . Tus seres cercanos de entonces no te miraron con la empatía o con el cariño que realmente necesitabas , sino con el juicio implacable que se permiten muchos padres . El perdón fue inexistente para tantos niños que ahora se lo aplican a ellos mismos con la misma severidad. Un adulto que ha vivido en este entorno, al no poder comparar lo ve incluso bien , denigrando otros núcleos familiares más compasivos . Se convierten en duros para los demás pero sobre todo para ellos mismos. La autoexigencia es inmensa y el miedo al error constante, siendo en el fondo un miedo a una culpa (la que le echaron) que siempre lo acompañaba . Revisar estas actitudes, ver su impacto en uno mismo va limpiando esta conducta tan ansiogena de exquisita exigencia.