16/03/2026
Lo que se sabe:
El poliéster es un material plástico (polietileno tereftalato o PET).
Con el roce, el lavado o incluso el simple uso, libera micro y nanopartículas de plástico. Hay estudios que han encontrado:
Una sola prenda de poliéster lavada en lavadora puede liberar hasta 700,000 microfibras.
Esas fibras están en el aire de interiores, en el agua del grifo, e incluso en tejidos humanos (pulmones, hígado, placenta y sangre).
¿Cómo podrían entrar las nanopartículas al cuerpo?
Existen tres principales vías:
Inhalación:
La fricción de ropa sintética o el polvo doméstico con microfibras hace que los respires, y dado su tamaño (menor a 10 micrómetros), pueden llegar a los alveolos pulmonares.
Absorción dérmica (limitada, pero posible):
Normalmente la piel es una barrera muy eficaz. Pero en presencia de sudor, calor, cosméticos o microlesiones cutáneas, las micropartículas más pequeñas (nanoplásticos) podrían atravesar parcialmente la epidermis o acumularse en los poros.
Ingestión indirecta:
Al caer en el aire o en los alimentos, terminas tragando las fibras.
Ya se ha estimado que el ser humano promedio ingiere decenas de miles de partículas plásticas por año.
¿Qué hacen dentro del cuerpo?
Causan estrés oxidativo y inflamación crónica en tejidos.
Transportan aditivos tóxicos (ftalatos, retardantes de llama), metales pesados.
Las nanopartículas plásticas alteran las funciones endocrinas, las funciones mitocondriales y del ADN.
Y fíjate: cada vez que se demuestra daño, los grandes fabricantes presionan para minimizarlo o pedir “más estudios”. Es el mismo patrón que con el plomo, el tabaco o los PFAS.
¿Qué puedes hacer?
Prefiere tejidos naturales: algodón orgánico, lino, cáñamo, lana.
Evita el secado en máquina (libera más fibras al ambiente).
Usa bolsas tipo Guppyfriend o filtros para lavadoras, que capturan parte de las microfibras.
Ventila tu casa y reduce el polvo sintético, especialmente si tienes alfombras o sofás de poliéster.
Cambia la ropa interior sintética por algodón — es el área donde más intercambio cutáneo hay.