20/04/2026
En tiempos en los que todo parece empujarnos a mirarnos solo a nosotras y nosotros mismos, conviene recordar algo esencial: nadie se sostiene en soledad.
Cuidarse es importante. Reconocerse, parar, poner límites y atender lo propio también. Pero lo individual cobra más sentido cuando se conecta con lo colectivo, cuando salimos de nuestro propio aislamiento y empezamos a tejer vínculos, apoyo y responsabilidad compartida.
Desde el trabajo con familias sabemos que la recuperación, el bienestar y el cambio no ocurren de forma aislada. Se construyen en relación, en red, en espacios donde una persona encuentra apoyo, pero también descubre que puede aportar, sostener y transformar su entorno.
Frente a la individualidad que aísla, apostamos por lo colectivo que acompaña.
Y tú, ¿Cómo llevas tus conexiones con lo Colectivo?