Yolanda Soliño Terapias para la mujer

Yolanda Soliño Terapias para la mujer Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Yolanda Soliño Terapias para la mujer, Servicio de masaje, Castelldefels y Barcelona, Castelldefels.

Acompaño a mujeres a través del masaje consciente personalizado, masaje tailandés terapéutico y para embarazo, masaje liberación emocional, sanación de útero, terapias energéticas, procesos terapéuticos y talleres de conexión femenina Procesos terapéuticos a través del cuerpo, utilizando masaje y técnicas energéticas para liberar y desbloquear de manera holística, cuerpo, mente, emociones y energía.

He estado unos días en silencio.No por desconexión…sino por transición.Me mudé.Cerré una puerta.Abrí otra.Y estas son ah...
18/02/2026

He estado unos días en silencio.

No por desconexión…
sino por transición.

Me mudé.
Cerré una puerta.
Abrí otra.

Y estas son ahora mis nuevas vistas.
Un horizonte distinto.
Un amanecer diferente.
La misma yo… en otro lugar.

Justo ayer, el eclipse nos habló de cierres y comienzos.
De soltar lo que ya cumplió su ciclo.
De permitir que algo termine para que algo más verdadero pueda nacer.

Los eclipses no preguntan si estamos listas.
Solo mueven.
Reordenan.
Revelan.

Y yo elegí acompañar ese movimiento conscientemente.

He estado empaquetando objetos…
pero también memorias.
He estado cambiando de espacio…
pero también de piel.

Mudarse no es solo trasladar cajas.
Es soltar versiones antiguas de una misma.
Es decirle gracias a lo que fue hogar.
Es confiar en lo que aún no termina de tomar forma.

Este nuevo paisaje frente a mí me recuerda que todo cambio es una iniciación.
Que cuando el sol se oculta detrás de la montaña…
no desaparece.
Solo se prepara para volver a salir desde otro ángulo.

Gracias por estar aquí.
Vuelvo con más claridad.
Más verdad.
Más yo.

✨ Si tú también estás atravesando un cambio, respira.
El eclipse no vino a quitarte nada.
Vino a alinearte.

12/02/2026
¿Te cuesta poner límites sin sentir culpa?A veces no es solo una "inseguridad".Es una herida.Una historia no dicha.Una i...
10/02/2026

¿Te cuesta poner límites sin sentir culpa?

A veces no es solo una "inseguridad".

Es una herida.

Una historia no dicha.
Una infancia que aprendió que callar era más seguro que hablar.

Y ahora, de adulta, cada conversación incómoda se siente como una amenaza… incluso cuando solo estás cuidándote.

Este carrusel no es solo sobre límites.
Es sobre sanar.

Si te sentiste reflejada, léelo completo.
Puede que encuentres ahí las palabras que tu niña interior necesitaba.

¿Te pasa también?
¿Qué es lo que más te cuesta al poner un límite?

Te leo en los comentarios. 👇

Guarda este post si estás en ese proceso.
Compártelo con alguien que también lo necesite.
Tu voz importa, incluso si tiembla.



En el centro del pueblo donde vivo, hay una estatua de Caperucita Roja.Siempre que paso por ahí, me detengo un instante....
08/02/2026

En el centro del pueblo donde vivo, hay una estatua de Caperucita Roja.

Siempre que paso por ahí, me detengo un instante.
La estatua está quieta y, sin embargo, parece escuchar.

Caperucita sostiene su cesta como quien guarda un secreto antiguo, y el lobo, a su lado, ya no enseña los dientes: acompaña.

En mi pueblo aprendimos a mirarlos de niñas, creyendo que la historia era solo miedo y bosque.

Con los años entendí otra cosa. Que la niña no huye: avanza. Que el lobo no es solo amenaza: también es guardián de lo salvaje que llevamos dentro.

El bronce se moja con la lluvia y brilla con el sol, y cada estación le cambia el rostro. Como a nosotras.

La capa ya no es solo roja: es memoria, es herencia, es camino recorrido para llegar a la casa de la abuela, que tal vez sea nuestro propio corazón.

Paso por delante y siento que me habla:
No temas al bosque, susurra, porque crecer es aprender a caminar junto a lo que antes parecía oscuro.

Y así, en medio de la plaza, la vieja historia deja de ser cuento y se vuelve espejo de quien la mira.

¿Y tú… con qué “lobo” estás aprendiendo a caminar?



07/02/2026

Celebrar el amor siempre es un acierto.

Si te apetece regalarle a esa persona especial, un momento de conexión, relax y descanso, te ofrezco tarjetas regalo de masaje, que puedes personalizar a tu gusto.

Puedes escoger aquellas palabras que os unen, quizá esa foto que siempre os lleva a un recuerdo imborrable, los colores que más te gusten...

Las sesiones son en Castelldefels.

Más información por DM o WhatsApp 634539255



Hoy toca comer fuera de casa, con el cielo vestido de lluvia Y a mí los días así me parecen una bendición.Será porque so...
05/02/2026

Hoy toca comer fuera de casa, con el cielo vestido de lluvia 
Y a mí los días así me parecen una bendición.

Será porque soy gallega y desde que vivo en el Mediterráneo no aparece tan a menudo.

La lluvia invita a ir más despacio, a detener el paso, a mirar por la ventana y descubrir la belleza de lo pequeño:
el v***r en el cristal, el aroma tibio del plato,
un sorbo tranquilo mientras el mundo se limpia ahí fuera.

Hay días que no piden prisa,
solo presencia.
Observar. Sentir. Agradecer.

Que nunca se nos olvide la belleza  de las cosas sencillas ✨

El pelo ya no es sólo pelo: es un calendario silencioso.Cada hebra blanca guarda un invierno,cada mechón castaño, un ver...
02/02/2026

El pelo ya no es sólo pelo: es un calendario silencioso.
Cada hebra blanca guarda un invierno,
cada mechón castaño, un verano que aún se resiste a irse.

Hoy lo llevo trenzado por las manos de una niña
a la que vi crecer desde que abrió los ojos por primera vez,
como si en ese gesto se hubiera cerrado un círculo invisible:
ella aprendiendo a hacer caminos con mis cabellos,
yo aprendiendo a dejarme cuidar por el tiempo.

La trenza cae por mi espalda como un río manso.
No aprieta, sostiene.
Me recuerda que nada permanece recto demasiado tiempo,
que la vida se enreda y, sin embargo, encuentra forma.

Hoy es día de la Candelaria, en la tradición gallega.
El cielo decide si reír o llorar, en Galicia la vida obedece a los presagios.
El refrán que escuché desde niña:
“Si a Candelaria ríe, inverno por vire;
si a Candelaria chora, inverno fora.”

Y siento que también dentro de mí hay un clima propio,
estaciones que entran y salen sin pedir permiso.

He sido muchas desde que esa niña nació:
refugio, manos que sostienen, voz que calma.
Ahora sus dedos me peinan como quien agradece sin palabras.
Mis canas no hablan de vejez,
hablan de todo lo que se quedó conmigo:
las madrugadas, los miedos, las risas,
las veces que creí no poder y pude.

Camino con esta trenza como con una ofrenda.
El invierno aún respira, pero bajo el abrigo ya huele a tierra despierta.

Quizá la Candelaria hoy sonría, quizá llore un poco,
y en ese vaivén aprendo a parecerme a las estaciones:
a soltar, a regresar, a empezar de nuevo.



Cuando el cansancio no se va descansando, el cuerpo pide otra forma de escuchaEsta semana acompañé a una mujer que convi...
31/01/2026

Cuando el cansancio no se va descansando, el cuerpo pide otra forma de escucha

Esta semana acompañé a una mujer que convive con encefalomielitis miálgica / síndrome de fatiga crónica (EM/SFC).
Una enfermedad neurológica grave y poco comprendida, donde el cuerpo se agota con facilidad extrema y cualquier esfuerzo, físico o mental, puede provocar un empeoramiento profundo que dura días o semanas.

Fatiga que no se alivia durmiendo.
Dolor muscular y articular.
Rigidez en cuello y hombros.
Neblina mental.
Sueño no reparador.
Mareos, hipersensibilidad, un sistema nervioso siempre al límite.

Y me hizo pensar que es una experiencia que muchas mujeres reconocen, especialmente en perimenopausia, procesos de cambio vital o tras haber sostenido demasiado durante demasiado tiempo.

Antes de tocar el cuerpo, escuché su relato, su vivencia, sus miedos y también las señales de su cuerpo en ese momento. Porque en la EM/SFC no se trata de hacer más, sino de respetar los límites y acompañar con extrema delicadeza.

El primer paso fue ayudar a su sistema nervioso a salir del estado de alarma, regulando estímulos sensoriales:

Apagamos el aire caliente, dejamos entrar más luz natural, cuidé que los materiales fueran suaves al tacto y ajusté la postura para que se sintiera cómoda y sostenida en todo momento.

Poco a poco, trabajo suave de liberación de la fascia, respetando su sensibilidad, para devolver elasticidad y sensación de sostén al tejido. Solo después, cuando el cuerpo mostró señales claras de mayor calma, abordé de forma progresiva los puntos gatillo, la rigidez y el dolor muscular, especialmente en cuello y hombros.

Al finalizar la sesión, el cambio fue evidente. Su estado anímico era otro. 

Me compartió que se sentía “más alta”, sorprendida de sentir el cuello y, con sorpresa, dijo: “Me siento alegre… no sé por qué”.

Ese “no sé por qué” es muchas veces la señal más clara de que el cuerpo ha encontrado un espacio de seguridad y descanso profundo.

Por eso, acompañar no va de “arreglar” nada, va de devolverles la sensación de hogar en su propio cuerpo, dejar de forzar, va de devolver dignidad, seguridad y hogar al cuerpo, para que la vida se sienta más habitable.

27/01/2026

A raíz de un comentario privado sobre mi post del abdomen femenino y los riesgos coronarios, quiero aclarar algo importante.

En ningún momento hablo de descuidar la salud ni de ignorar síntomas. Cuidarnos es esencial.
Pero el foco de mi mensaje es otro: cuestionar cómo el cuerpo de las mujeres ha sido históricamente tratado como algo defectuoso, siempre a corregir, controlar o adelgazar, desde una mirada pesocentrista y muchas veces atravesada por gordofobia y medicina androcéntrica.

Sí, hay factores que pueden aumentar ciertos riesgos, pero aumentar riesgo no significa ser causa directa ni destino inevitable. Además, mujeres con cuerpos normativos también enferman. Reducir la salud al tamaño del abdomen o al peso es una simplificación peligrosa.

La salud femenina es mucho más compleja: Muchas de las molestias que vivimos las mujeres, especialmente en perimenopausia y menopausia, tienen una relación directa el agotamiento emocional y la sobrecarga sostenida del sistema nervioso, el contexto hormonal, la salud emocional, la alimentación, el movimiento y la calidad de vida. 

El cuerpo femenino además tiene una gran capacidad de adaptación: incluso la grasa corporal cumple funciones biológicas importantes, como participar en la producción de estrógenos después de la menopausia.

Por eso el cuidado consciente del cuerpo, es nutrirlo: descanso, alimentación consciente, movimiento amable, placer, creatividad, vínculos, escucha emocional. La alegría, el bienestar y la autorregulación del estrés son factores profundamente protectores para el sistema cardiovascular y para la salud hormonal.

Por eso el verdadero cuidado no nace del miedo ni de la culpa, sino de la escucha, el respeto y la soberanía sobre nuestro propio cuerpo.

Porque el cuerpo de cada mujer le pertenece a ella, y el amor con el que lo habitamos tiene un impacto real en nuestra salud.

Te resuena?

El abdomen bajo de las mujeres no es un problema. Es un hogar.No es grasa rebelde.No es algo que deba combatirse.No es u...
26/01/2026

El abdomen bajo de las mujeres no es un problema. Es un hogar.

No es grasa rebelde.
No es algo que deba combatirse.
No es un defecto que corregir.

Es una capa protectora, sabia y biológica, que cuida tu útero y tus órganos internos.
Fue creada para proteger la vida, no para lucir siempre plana.
Su forma cambia porque eres cíclica, porque tus hormonas se mueven, porque tu cuerpo está vivo y responde a sus propios ritmos.

Y sin embargo, se la juzga.
Se la señala.
Se la infantiliza con palabras como “pancita” o “barriguita”, como si los cuerpos de las mujeres no pudieran ser nombrados con dignidad.
Como si envejecer, engordar, cambiar o transformarse fueran faltas imperdonables.

La sociedad nos enseña a desconectarnos de esta parte del cuerpo.
A odiarla.
A esconderla.
A creer que es un problema que hay que solucionar.

Basta con mirar el buscador de Google:
“Cómo eliminar abdomen bajo”
“Cómo reducir grasa abdominal”
“Problemas de salud”
“Síntomas médicos”
Pero casi nunca aparece lo esencial:
Que es una protección fisiológica natural en el cuerpo femenino.
Que cumple funciones hormonales importantes, sobre todo en el climaterio, reserva de estrógenos.
Que no es sinónimo de enfermedad.
Que mujeres “delgadas” también pueden tener desequilibrios de salud.

Se patologiza lo femenino para poder vendernos soluciones:
dietas, pastillas, productos reductores, cirugías, exigencias estéticas imposibles.
Un negocio construido sobre nuestra inseguridad.

Y la verdad es otra:
Cuando el cuerpo es respetado, escuchado y cuidado, con descanso, alimentación consciente, regulación del estrés y vínculo amoroso con una misma, no se inflama desde la lucha, sino que encuentra su equilibrio natural.

No hay nada que esconder.
No hay nada que corregir.
No hay nada que odiar.

Tu abdomen te ha cuidado desde siempre.
Tiene muchas formas: plano, redondo, blando, marcado, grande, pequeño.
Y en todas ellas sigue siendo hermoso.
Porque es parte de ti.
Porque es cuerpo vivo.
Porque es territorio femenino sagrado.

Si estás cansada de vivir en guerra con tu cuerpo y quieres empezar a escucharlo de verdad, escríbeme CUERPO y te cuento como trabajo.

Dirección

Castelldefels Y Barcelona
Castelldefels
08860

Horario de Apertura

Lunes 10:30 - 19:00
Martes 10:30 - 19:00
Miércoles 10:30 - 19:00
Jueves 10:30 - 19:00
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