18/02/2026
He estado unos días en silencio.
No por desconexión…
sino por transición.
Me mudé.
Cerré una puerta.
Abrí otra.
Y estas son ahora mis nuevas vistas.
Un horizonte distinto.
Un amanecer diferente.
La misma yo… en otro lugar.
Justo ayer, el eclipse nos habló de cierres y comienzos.
De soltar lo que ya cumplió su ciclo.
De permitir que algo termine para que algo más verdadero pueda nacer.
Los eclipses no preguntan si estamos listas.
Solo mueven.
Reordenan.
Revelan.
Y yo elegí acompañar ese movimiento conscientemente.
He estado empaquetando objetos…
pero también memorias.
He estado cambiando de espacio…
pero también de piel.
Mudarse no es solo trasladar cajas.
Es soltar versiones antiguas de una misma.
Es decirle gracias a lo que fue hogar.
Es confiar en lo que aún no termina de tomar forma.
Este nuevo paisaje frente a mí me recuerda que todo cambio es una iniciación.
Que cuando el sol se oculta detrás de la montaña…
no desaparece.
Solo se prepara para volver a salir desde otro ángulo.
Gracias por estar aquí.
Vuelvo con más claridad.
Más verdad.
Más yo.
✨ Si tú también estás atravesando un cambio, respira.
El eclipse no vino a quitarte nada.
Vino a alinearte.