12/01/2026
Como padres y madres de niños, niñas y adolescentes con TDAH sabemos que las rutinas no son solo horarios. Son tranquilidad. Son sentirse seguros. Son saber qué viene después para que el día no se les haga cuesta arriba.
Por eso, cuando vuelven las rutinas después de las vacaciones, cuesta… y mucho... Aunque hayamos intentado mantener horarios, para ellos todo cambia. Han sido días distintos; más familia, más estímulos, menos estructura, otros hábitos… y volver de golpe al cole o al insti se les hace enorme.
Estos primeros días intentamos respirar hondo y mantener la calma, aunque a veces no sea fácil y se complica en casa. Buscamos un ratito a solas con ellos, para abrazarlos fuertemente, escucharlos y decirles que todo va a ir bien. Por la noche bajamos el ritmo, hablamos, nos relajamos juntos e intentamos de que puedan dormir más tranquilos.
Sabemos que tocará tener más paciencia de lo normal. Habrá muchos enfados, nervios, retrocesos… y no pasa nada. Están adaptándose, igual que nosotros.
Intentamos cuidar mucho los momentos en familia: salir a pasear, jugar a algún juego de mesa en familia, compartir la cena y contar cómo ha ido el día... Son momentos pequeños, pero muy necesarios para soltar la ansiedad de la vuelta a la rutina.
El descanso es importante. Cuando descansan bien, todo es más llevadero. Por eso intentamos respetar sus tiempos, no "sobrecargarlos" y dejarles ese rato de calma que tanto necesitan.
Poco a poco vamos organizando la rutina con ellos, sin imponer, escuchando y avanzando pasito a pasito. Mezclamos lo que toca hacer con cosas que les gustan y celebramos cada pequeño logro, porque para ellos cada paso cuenta.
Sabemos que esta primera semana será muy dura. Que no todo saldrá bien a la primera. Pero con paciencia, con mucho cariño y hablando mucho, la ansiedad irá bajando y todo irá encajando de nuevo.
Lo más importante es que nuestros hijos se sientan acompañados y queridos...
Y que nunca nos olvidemos de decirles cada día ❤️ TE QUIERO, ESTAMOS MUY ORGULLOSOS DE TODOS TUS LOGROS.
Para maestros y profesores:
Gracias por estar, por mirar con el corazón y por acompañar a nuestros hijos incluso en los días difíciles. En Ceuta, donde no contamos con la atención en salud mental que todos necesitan, vuestra empatía, paciencia y comprensión son aún más importantes. Un gesto, una palabra amable, puede cambiarles el día… y a nosotros también.
No es un problema, es un tiempo de adaptación para TODOS.
Sin prisas. A su ritmo. Juntos. 🧡