08/04/2026
Un menú escolar no se hace rellenando casillas.
Se hace pensando en la salud, en la realidad del centro y en los alumnos que van a comer ahí cada día.
Después de más de un mes de trabajo, ya está entregada la planificación anual de menús para la Residencia Escolar Picacho, centro público de Andalucía con el que llevo trabajando 4 años.
Y no, esto no va de “hacer un papel bonito”.
Va de revisar, ajustar, corregir y dejar una propuesta seria, viable y bien pensada.
Va de adaptar las comidas para que funcionen de verdad en un entorno escolar.
Va de tomarse la nutrición con el nivel de responsabilidad que merece.
Porque cuando hablamos de alimentación infantil y adolescente, hacer las cosas “más o menos bien” no debería valer.
La nutrición escolar no es decoración.
No es un trámite.
No es algo que se resuelve deprisa.
Es salud.
Es estructura.
Es cuidado.
Y hay que trabajarlo como tal.
Seguimos.