08/01/2026
Los pequeños detalles “sin” importancia
En el trabajo arteterapéutico hay gestos que parecen obvios, casi automáticos.
Y, sin embargo, son esos pequeños rituales los que sostienen la experiencia de quien pinta.
Ponerse la bata no es solo ponerse una prenda.
Es entrar en otro tiempo, en otro espacio.
El cuerpo lo entiende antes que la cabeza.
Cambiar las chinchetas tampoco es un gesto técnico.
Es presencia. Es contacto.
Un “estoy aquí contigo” dicho sin palabras.
Estos actos mínimos regulan, acompañan, sostienen.
Nos enseñan a estar sin invadir, a cuidar sin dirigir.
Porque la arteterapia no vive solo en las intervenciones,
sino en cómo abrimos el taller, cómo miramos, cómo acompañamos en silencio.
A veces, lo más importante es un gesto pequeño.
Pero profundamente humano.