27/11/2025
Se cuenta que Epicteto, tras perderlo todo en una de las etapas más duras de su vida, fue cuestionado sobre cómo seguía avanzando sin resentimiento ni victimismo. Él respondió: “No soy lo que me pasó, soy lo que decido hacer con ello”.
Esa es la verdadera fuerza estoica: no negar el golpe, sino levantarte cada vez más firme, sin drama, sin exhibición… solo convicción.
Porque la vida no te pide perfección. Te pide resistencia.
Y cada vez que te levantas, demuestras que todavía no conoces tus propios límites.
🔗 Si este principio te hizo pensar, este artículo lleva esa idea más lejos:
👉 “Cuando los estoicos encontraban fuerza en medio de la tormenta”
Léelo aquí: https://legadoestoico.com/cuando-la-vida-se-desmorona-como-los-estoicos-encontraban-paz-en-el-caos/