16/11/2025
“ME TOMABA IBUPROFENO ANTES DE IR A EMERGENCIAS… Y OCULTÉ EL PROBLEMA REAL”
Tomás, 29 años, era de los que se tomaba un ibuprofeno antes de cualquier molestia. Dolor abdominal, fiebre, inflamación, lo que fuera. Siempre decía: “Antes de llegar al hospital, mejor me tomo algo para que no sea tan grave”.
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Una noche comenzó con un dolor agudo en el abdomen inferior derecho. Pensó que era lo mismo de siempre, así que se tomó un ibuprofeno “por si acaso” antes de ir a la clínica. Al llegar, el dolor se había reducido un poco… pero por dentro, el problema seguía avanzando. Los médicos tuvieron dificultad para identificar los signos porque el antiinflamatorio disfrazó los síntomas.
Una ecografía y exámenes posteriores revelaron lo que el analgésico había ocultado: apendicitis aguda. Ese retraso, causado por “calmarlo antes”, permitió que el apéndice siguiera inflamándose. A pesar de que llegó a tiempo para evitar la perforación, los cirujanos explicaron que automedicarse antes de una emergencia puede enmascarar datos clave.
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🩺 Lecciones prácticas:
• No tomes ibuprofeno antes de una evaluación médica de urgencia: puede ocultar fiebre, inflamación y dolor.
• Los analgésicos pueden retrasar diagnósticos de cuadros graves como apendicitis, peritonitis o infecciones fuertes.
• Si el dolor es agudo, persistente o distinto a lo habitual, consulta sin medicarte.
• La fiebre y el dolor son señales; apagarlas antes de tiempo puede confundir al médico.
• En urgencias, la información más valiosa es cómo se siente el cuerpo sin filtro.
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Tomás se recuperó, pero aprendió que no todo se debe “aliviar antes de llegar”. A veces, el dolor es la pista que salva la vida.
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Caso educativo, no sustituye la valoración de un profesional.
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