07/04/2026
La capacidad que tiene la cultura de dieta para colarse en todo es brutal.
😬
Y últimamente estoy viendo algo que me deja a medias:
se habla y se practica la neutralidad alimentaria (bien, me gusta),
pero muchas veces por un motivo que no es el que debería (y eso me genera bastante impotencia).
El objetivo de educar en neutralidad no es “quitarle importancia a la comida” sin más.
Es evitar que se internalicen las reglas típicas de la cultura de dieta:
esto es bueno, esto es malo, esto solo se come el viernes, esto es un premio…
👇🏻
¿Y por qué es importante?
Porque cuando esas reglas entran en juego, pasan dos cosas:
1. Se rompe la conexión con señales internas como el hambre, la satisfacción o la apetencia.
Ya no decides en función de lo que necesitas o te apetece, sino de si “toca” o “no toca”.
2. Solo quedan dos opciones: seguir la norma o saltársela.
Y en ambos casos, es fácil acabar comiendo desde la desconexión, sin parar en un punto de saciedad cómodo…
y aparece el clásico “ya que estoy…”
Es normal que todo esto genere dudas.
De verdad, tengo muchas ganas de echaros un cable con esto.
Porque sé que todas/os estamos intentando hacerlo lo mejor posible con los txikis ♥️