
30/07/2025
Lo he escuchado en más ocasiones de las que me habría gustado.
Lo dicen con rabia, decepción, dolor…
Y, a veces, con razón.
No seré yo quien niegue que hay quien cobra sin escuchar.
Quien encarcela al otro en una marea de diagnósticos.
Quien utiliza su titulación para seguir favoreciendo la desigualdad.
También quien jamás se ha planteado pasar por su propio proceso psicoterapéutico.
Hay personas que llegan a terapia con más daño del que traían.
Que salieron más confusas, juzgadas, pequeñas.
Eso no es terapia, es abuso de poder.
Pero no es solo en psicología.
En medicina.
En educación.
En nutrición.
En fisioterapia.
En cualquier relación en la que una de las partes presenta más saber, más posición, más palabra.
Porque el problema no es que haya profesionales “malos”.
El problema es que asumamos que tenemos que pagar este precio. Nunca mejor dicho.
Como si descuidar, escuchar a medias, trabajar con prisa…fueran males menores.
No lo son.
No, mientras hablemos de los cuerpos que habitamos.
No mientras se pongan en juegos nuestras historias.
Las decisiones de vida de personas que confían.
No necesitamos defender la profesión.
Necesitamos revisarla, humanizarla.
Esto también es salud mental.
🌱💚