10/01/2026
"CUANDO LA PIEL APRENDE A QUEDARSE"
No fue deseo lo primero,
fue silencio.
Ese instante
en el que dejo de huir de mí
y me quedo.
La piel,
que siempre estuvo ahí esperando,
empieza a hablar
cuando por fin la escucho.
No la toco para tomar,
la toco para sentir.
Como se roza a quien se ama
cuando no hace falta prometer nada.
Hay calor,
sí,
pero no quema:
abraza.
Se extiende lento,
como una verdad que no necesita palabras,
como un “estoy aquí”
dicho con los dedos.
Mi respiración se vuelve hogar.
Mi cuerpo deja de ser territorio ajeno
y se convierte en presencia.
No busco llegar,
me permito recorrerme.
No exijo placer,
lo dejo aparecer.
Y en ese gesto íntimo,
tan pequeño y tan inmenso,
descubro que amarme
no siempre es mirarme al espejo,
a veces es escuchar mi piel
cuando tiembla
porque se siente vista.
Porque también existe
este tipo de amor:
el que no necesita testigos,
el que sucede despacio,
el que nace
cuando una se toca
con conciencia
y se queda.
Libertad Quesada - Magique S.