04/04/2026
Correr no rompe el cuerpo. Lo rompe la prisa.
El estudio “How much running is too much? Identifying high-risk running sessions in a 5200-person cohort study” lanza un mensaje incómodo: no es el volumen semanal lo que te lesiona, sino ese impulso de ir un poco más lejos hoy.
El cuerpo no entiende de motivación. Entiende de memoria.
Y su memoria tiene 30 días.
Si en ese mes tu carrera más larga fueron 10 km, correr 11 ya no es solo +1 km. Es cruzar una frontera invisible donde el riesgo empieza a subir. A partir de ese 10%, el cuerpo deja de adaptarse… y empieza a defenderse.
Lo contraintuitivo:
no son los planes semanales ni los cálculos complejos los que marcan el peligro.
Es ese pico aislado, esa sesión que rompe lo que tu cuerpo reconoce como normal.
En práctica:
Tu referencia no es hoy, es tu último mes
Más de +10% en una sola salida ya eleva el riesgo
Doblar distancia dispara el peligro
Varias subidas pequeñas seguidas también acumulan estrés
Correr bien no es correr más.
Es correr con memoria.
Porque las lesiones no llegan cuando fallas,
llegan cuando te adelantas a tu propia adaptación.
Un cordial saludo y felices fiestas,
Pilar Huertas Fisioterapia y Osteopatía
--
P.D.: La referencia y el enlace al artículo científico citado es: Schuster Brandt Frandsen J. et al. (2025).