17/04/2026
La cicatriz de una cesárea no es solo una marca en la piel.
También puede afectar al tejido que hay debajo, generar tirantez, molestias, sensibilidad alterada e incluso influir en cómo se mueve y se siente tu abdomen.
Por eso, tratarla y trabajarla es importante.
Con fisioterapia podemos mejorar la movilidad del tejido, disminuir adherencias, aliviar molestias y ayudarte a recuperar mejor la zona abdominal y pélvica.
Cada cuerpo tiene su tiempo, pero valorar esa cicatriz a tiempo puede marcar mucho la diferencia en la recuperación.
Si has tenido una cesárea y notas tirantez, dolor o una sensación extraña en la zona, no lo normalices.
Trabajar la cicatriz también es cuidar tu recuperación.