28/03/2023
Ya cada vez hacemos menos dulces en casa, no porque no comamos ( sí, nos encantan y disfrutamos cuando nos apetece: a mis hijos les apetecería siempre 😄 así que negociamos, soy muy blanda así que imaginaros quién suele salir ganando)
Os contaré que hace años era más estricta con este tema y me llevaba malos ratos pero he ido aprendiendo a rebajar mi autoexigencia. Mi autoexigencia como madre nutricionista que quiere que sus hijos lleven una buena alimentación. Y me he ido dando cuenta que soy muy de gris ( ni blanco ni negro, ya os lo he comentado otras veces).
Mis hijos viven en una sociedad en la que tienen mucho más accesible un montón de productos, bollería, comida rápida, refrescos, bebidas energéticas ( esas sí que las voy a llevar mal 🤣) y creo que nuestra labor en casa es enseñarles a navegar en la FLEXIBILIDAD, muy difícil, lo sé pero: 1. Prohibir, en mi opinión, les va a provocar más deseo y no quiero que sufran como much@s pacientes que tenemos en consulta y que ya desde pequeños empiece a fastidiarse su relación con la comida.
2. ENSEÑAR, EDUCAR, en qué, cómo, porqué es importante cuidar su cuerpo y su mente para tener una buena CALIDAD DE VIDA y después dejarles volar ☺️ y que ellos tomen sus propias decisiones.
Y todo este rollo para enseñaros unas GALLETAS DE AVENA Y CHOCOLATE, las típicas, con copos de avena, huevo, plátano, leche y unas señoras pepitas de chocolate del 70% que compramos en el Makro.
Contadme si os apetece cómo lleváis este tema con los txikia o con vosotras mismas, así también aprendemos!!