21/11/2025
A veces creemos que la clave está en controlarlo todo: las calorías, los pasos, los horarios, los síntomas. Vivimos pendientes de medir y corregir, pero olvidamos algo esencial:
el cuerpo no necesita control, necesita equilibrio y escucha.
La distensión, el cansancio o una digestión más lenta no siempre son un error ni un desajuste. En muchas ocasiones son la manera en la que tu organismo te pide pausa, descanso o un cambio de ritmo.
Volver a lo básico también es una forma de prevención:
• Come despacio.
• Respira antes de empezar.
• Observa cómo te sientes después.
Escucharte es parte de tu salud. Y si necesitas ayuda para interpretar las señales de tu cuerpo, en consulta puedo acompañarte.