09/03/2020
El pasado 21 de febrero me reuní con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en la sede de la Vicepresidencia Segunda. Fue una reunión en la que el movimiento por el derecho a la vivienda fue muy crítico con nosotros y presionó para que se pusieran sobre la mesa compromisos de Gobierno que entendían que no eran sólidos. Y les agradezco esa crítica y esa presión que ejercieron.
Hoy, pocas semanas después de aquella reunión, anunciamos medidas de alcance para hacer frente desde el Gobierno al problema del acceso a la vivienda, que sin duda es uno de los grandes problemas que arrastra nuestro país. Os las explico:
El Gobierno va a establecer una moratoria frente a los desahucios hipotecarios, tal y como reclamó la PAH, extendiendo su duración a cuatro años. Además, vamos a aumentar los hogares que podrán acogerse a ella, ampliando los supuestos considerados de vulnerabilidad como, por ejemplo, las familias monoparentales con hijos a cargo.
Y lo más importante, hemos ampliado el programa de Gobierno de coalición firmado entre PSOE y Unidas Podemos con un nuevo acuerdo: medidas concretas para frenar los desahucios por impago del alquiler, que ya son la mayoría de los que se producen en nuestro país.
¿Cómo? Ampliando la reforma ya prevista de la Ley de Arrendamientos Urbanos para prohibir desahucios por impago del alquiler en zonas de mercado tensionado y en casos que tengan relación con fondos buitres que hacen negocio con un derecho básico.
Cuando uno tiene responsabilidades de Gobierno, lo que vale son los hechos, no las promesas. Hay que seguir trabajando en más medidas, pero estos son unos primeros hechos que van a aliviar la situación de miles de familias que a día de hoy no estaban viendo garantizado su derecho constitucional a la vivienda.
Quiero dar las gracias a la Vicepresidenta Primera, Carmen Calvo, a la Vicepresidenta Tercera, Nadia Calviño, al ministro Ábalos y al presidente del Gobierno por su trabajo y por la eficiente coordinación que hemos sido capaces de desplegar para hacer frente a esta problemática.
Pero todo esto es, sin duda alguna, una victoria de los colectivos, como la PAH y el Sindicato de Inquilinos, que han luchado durante todos estos años en defensa de las familias y contra los desahucios, y a los que quiero agradecer una vez más que fuesen exigentes, incluso duros, con nosotros. El hecho de que el Gobierno no sea presionado solo por los poderosos sino también por la sociedad civil organizada es condición de posibilidad para que España avance.