Verónica Rayo, Fisioterapeuta

Verónica Rayo, Fisioterapeuta Dolor persistente, peri/menopausia y salud metabólica. Ejercicio y abordaje integrativo. Atención online. Fisioterapeuta colegiada nº 1854.

Atención online individual. Licenciada en Kinesiología – Universidad de Chile. Máster en Ergonomía – Universitat Politècnica de Catalunya.

05/04/2026

La tendencia cuando aparece dolor en un tendón suele ser dejar de cargar o cambiar el ejercicio.

Aquí no hice eso.

El estímulo se mantuvo, lo que cambió fue la carga.
Reducir el peso permitió que el tejido siguiera recibiendo estímulo sin aumentar el coste más allá de lo que podía sostener en ese momento.

Entonces, la progresión no es lineal por fuerza, sino por tolerancia.

A medida que el estado del sistema mejora —energía disponible, recuperación, entorno inflamatorio— el tendón vuelve a aceptar más carga.
Hasta llegar de nuevo al 100%.

No es eliminar el ejercicio. Es ajustar el coste para que el sistema pueda adaptarse sin acumular más resistencia.

La inflamación de bajo grado no aparece de forma aislada.Suele ser la consecuencia de carga acumulada: falta de sueño, e...
04/04/2026

La inflamación de bajo grado no aparece de forma aislada.

Suele ser la consecuencia de carga acumulada: falta de sueño, estrés sostenido con activación del eje HHA, baja disponibilidad energética o cambios hormonales propios de la peri/menopausia.

En ese contexto, el sistema no resuelve por completo y mantiene una activación basal del sistema inmunitario, con citoquinas como IL-6 o TNF-α circulando de forma sostenida.

Esto incrementa el coste energético, interfiere en procesos anabólicos como la vía mTOR y reduce la sensibilidad a la insulina.

El margen adaptativo se reduce: hay menos capacidad para absorber carga, recuperarse y generar adaptación.

El mismo entrenamiento empieza a sentirse más demandante y la recuperación se alarga.

El estímulo puede ser el mismo, pero el estado del sistema ya no lo es. 🔥

01/04/2026

En peri/menopausia es frecuente que aparezcan molestias tendinosas que antes no estaban, o que vuelvan con más facilidad.

No siempre es un problema local.

En esta etapa, los cambios hormonales influyen en la regulación metabólica: puede disminuir la sensibilidad a la insulina, aumentar la inflamación de bajo grado y modificarse la capacidad de recuperación.

Esto cambia el entorno en el que trabaja el tejido.
El tendón no necesariamente está más dañado, pero sí funciona con menos margen: recibe menos energía, repara con menor eficiencia y se adapta peor a la carga.

En este estado, estímulos que antes eran asumibles empiezan a generar dolor o recaídas.

No es solo una cuestión de ejercicio, es una cuestión de estado.

Muchas veces el dolor aparece asociado a un gesto concreto: coger peso, girarse o agacharse.Eso lleva a pensar que ese g...
31/03/2026

Muchas veces el dolor aparece asociado a un gesto concreto: coger peso, girarse o agacharse.

Eso lleva a pensar que ese gesto es el problema. Pero en muchos casos, el gesto solo actúa como desencadenante.

Cuando el sistema acumula carga —más activación del eje HHA, inflamación de bajo grado y peor recuperación— el coste de cualquier estímulo aumenta.

Esto cambia el funcionamiento del tejido: dispone de menos energía, repara con menor eficiencia y pierde capacidad de adaptación.

En este estado, movimientos que antes eran neutros empiezan a generar dolor.

No porque el gesto sea lesivo en sí, sino porque el estado del sistema ha cambiado.

Y eso modifica el margen con el que el cuerpo puede responder. 🌿





El cuerpo no funciona únicamente en función de cuánta energía tiene disponible, sino de cómo puede utilizarla. Entre el ...
29/03/2026

El cuerpo no funciona únicamente en función de cuánta energía tiene disponible, sino de cómo puede utilizarla. Entre el potencial energético y su transformación aparece la resistencia, una variable clave que determina el coste de cualquier proceso. Cuando esa resistencia es adecuada, el sistema responde y se adapta. Cuando aumenta en exceso, el coste se eleva y aparecen síntomas como fatiga, dolor o falta de claridad. Entender el estado del sistema desde esta relación permite tomar decisiones más precisas y dejar de interpretar el malestar como un fallo, para empezar a leerlo como una señal.

El cuerpo no funciona únicamente en función de cuánta energía tiene disponible, sino de cómo puede utilizarla. Entre el potencial energético y su transformación aparece la resistencia, una variable…

29/03/2026

No todo el entrenamiento suma igual.

Depende del estado en el que llega el sistema.

Y eso cambia la respuesta. 🙌🏻





El error de “hacer más” cuando el margen es bajo.Cuando el cuerpo va justo, añadir intensidad no siempre es la solución....
23/03/2026

El error de “hacer más” cuando el margen es bajo.

Cuando el cuerpo va justo, añadir intensidad no siempre es la solución.

En ejercicio y en salud, tendemos a pensar que más estímulo equivale a más adaptación. Y en determinadas condiciones, es así. Pero esa relación no es fija. Depende del estado en el que se encuentra el sistema que recibe ese estímulo.

El mismo entrenamiento puede tener efectos muy distintos según el momento fisiológico.

Cuando el sistema está estable, con suficiente margen adaptativo, el estímulo se integra: se recupera, se adapta y construye capacidad. La carga actúa como una señal que el organismo puede procesar y utilizar a su favor.

Pero cuando ese margen es bajo —por acumulación de estrés, falta de descanso, carga previa o menor disponibilidad energética— el mismo estímulo puede no integrarse. En lugar de construir, genera deuda: más fatiga, peor recuperación, mayor sensibilidad y menor tolerancia al esfuerzo.

Desde fuera el ejercicio es el mismo. Desde dentro, la respuesta es diferente.

Por eso la clave no está solo en el tipo de ejercicio, sino en el momento en el que se aplica. No todo estímulo es adecuado en cualquier contexto.

Ajustar la carga no significa hacer menos de forma permanente. Significa aplicar el estímulo que el sistema puede integrar en ese momento y permitir que, progresivamente, ese margen aumente.

Cuando el estímulo es integrable, construye. Cuando no lo es, resta.

La diferencia no está en el ejercicio, está en el estado del sistema que lo recibe.

22/03/2026

Empezar a entrenar no requiere un gimnasio ni un momento perfecto.

Requiere algo más simple: una estructura básica y la posibilidad de repetirla en el tiempo.

Tres movimientos, unos minutos y una dosis que el cuerpo pueda tolerar son suficientes para empezar.

A partir de ahí, lo que cambia no es la motivación, es la capacidad de sostenerlo. 🙌🏻





“Me dicen que está todo bien, pero no me siento bien.”Es una situación más frecuente de lo que parece. Las pruebas son n...
19/03/2026

“Me dicen que está todo bien, pero no me siento bien.”

Es una situación más frecuente de lo que parece. Las pruebas son normales, no hay una enfermedad definida y, sin embargo, la sensación de energía no es la misma. Actividades cotidianas que antes eran asumibles empiezan a costar más. La recuperación se alarga y el margen disponible se reduce.

No todo en fisiología funciona en términos de enfermedad o salud plena. Existen estados intermedios en los que el organismo sigue funcionando, pero con menor eficiencia.

El cuerpo no trabaja en compartimentos aislados. La disponibilidad de energía depende de la coordinación entre distintos sistemas: regulación hormonal, función mitocondrial, equilibrio inflamatorio, sistema nervioso autónomo y calidad del sueño. Cuando esa coordinación pierde precisión —aunque no haya una alteración evidente en una analítica— el coste energético de las tareas aumenta.

En estos casos puede existir un estado de regulación parcial: el sistema responde, pero lo hace con mayor coste y menor margen adaptativo.

Desde fuera todo parece correcto, pero la experiencia corporal es distinta.

En ese contexto, añadir más exigencia no suele ser la mejor estrategia. Si el margen es limitado, aumentar la carga puede traducirse en más fatiga y menor capacidad de adaptación.

El trabajo suele orientarse en otra dirección: ajustar la carga a lo que el sistema puede integrar en ese momento, estabilizar ritmos fisiológicos, mejorar la calidad del descanso y reconstruir progresivamente la capacidad energética.

No siempre hay algo que diagnosticar o corregir.
A veces lo que falta es margen para que el organismo vuelva a funcionar con eficiencia.

16/03/2026

Hay días para exigir y otros para moverse con más calma.

Regular significa ajustar el estímulo al estado del cuerpo en ese momento. A veces eso implica entrenar y otras veces simplemente recuperar.

Cuando el sistema integra lo que hacemos, no acumula. Se adapta. 🌿🌊

12/03/2026

No todos los días es así.
Y esa es precisamente la clave.

La intensidad no desaparece.
Se coloca.

Cuando hay margen, se usa.
Cuando no lo hay, se regula.

Entrenar en esta etapa no es dejar de exigir al cuerpo.
Es aprender cuándo exigirlo. 🔥



No hacer nada no siempre significa recuperar.Muchas personas asumen que si dejan de entrenar o si pasan un día más tranq...
08/03/2026

No hacer nada no siempre significa recuperar.

Muchas personas asumen que si dejan de entrenar o si pasan un día más tranquilo, el cuerpo necesariamente descansa. Pero la recuperación no depende solo de la ausencia de actividad física. Depende, sobre todo, del estado en el que se encuentra el sistema que regula esa actividad.

El organismo alterna constantemente entre momentos de activación y momentos de reparación. Para que la recuperación ocurra, el sistema necesita percibir condiciones suficientemente seguras y estables como para reducir la alerta. Cuando eso sucede, disminuye el tono simpático, baja la activación del eje del estrés y los recursos energéticos pueden dirigirse hacia procesos de reparación, regulación hormonal y adaptación.

Pero si el sistema sigue interpretando el contexto como exigente, el cuerpo puede permanecer en un estado de activación incluso cuando externamente parece que estamos descansando. La mente continúa anticipando problemas, el sueño se vuelve superficial, el cortisol permanece elevado y el tono simpático sigue activo. Desde fuera parece reposo; desde dentro el sistema sigue trabajando.

En ese estado, la energía no se invierte en reparar, sino en sostener la vigilancia. Por eso a veces un fin de semana tranquilo no se siente realmente reparador, o unas vacaciones no devuelven la energía que se esperaba.

La recuperación real no depende solo de parar. Depende de que el sistema pueda cambiar de estado.

Eso ocurre cuando aparecen señales coherentes de estabilidad: ritmos de sueño más predecibles, alimentación suficiente, movimiento que no vacía, momentos de calma real, entornos relacionales seguros o simplemente espacios donde el cuerpo no necesita mantenerse en alerta constante.

No siempre podemos controlar el contexto en el que vivimos, pero sí podemos introducir pequeñas condiciones que faciliten ese cambio de estado. Y cuando el sistema percibe suficiente estabilidad, la fisiología responde: mejora la eficiencia energética, se normaliza la regulación hormonal y el organismo recupera capacidad para adaptarse.

La recuperación no es solo parar.
Es permitir que el cuerpo salga del modo de vigilancia.

Dirección

Estellencs
07192

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Verónica Rayo, Fisioterapeuta publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Verónica Rayo, Fisioterapeuta:

Compartir

Categoría