02/02/2016
En los últimos tiempos muchas personas de todas las edades padecen dolores lumbares, que no les dejan descansar bien, en la cama les baja un dolor por toda la pierna incluso hasta el pie y tienen dificultades en movimientos tan simples como salir del coche o levantarse de una silla.
En las personas jóvenes esto suele ocurrir debido a la vida sedentaria que hacen, se atrofia la musculatura que mantiene recta la columna vertebral y por lo tanto las vértebras se desvían produciendo pinzamientos de las raíces nerviosas que forman el nervio ciático.
También es frecuente que muchas personas jóvenes o en edad laboral hagan esfuerzos, movimientos o posturas repetitivas en su trabajo, después no vayan a compensar esas cargas musculares con ejercicio físico, y esos músculos y ligamentos lumbares que mantienen la columna lumbar recta, y los discos lumbares intervertebrales en su cavidad intervertebral, se atrofien por la zona que menos se ejercita, se produzcan micro roturas, se debiliten, y consecuentemente se produzcan desviaciones de columna o los discos intervertebrales protruyan de sus cavidades por la pared de ligamentos más débil produciendo una protrusión discal pinzando el nervio ciático desde su raíz, con lo que los síntomas serán más dolorosos, y si no se trata a tiempo puede degenerar en una hernia discal, en la que la pared ligamentosa que rodea al disco intervertebral se llega a romper, el disco pinza directamente la raíz nerviosa y el tratamiento es más largo.
En las personas mayores estos pinzamientos se producen además por la artrosis de las vértebras lumbares, que comienzan con un desgaste del cartílago produciendo una rebaba que forman los “picos de loro” que pinzan las raíces nerviosas del nervio ciático produciendo síntomas parecidos a los anteriormente descritos.
El tratamiento de termopercusión en ambos casos produce, un alivio o curación, dependiendo de la edad del paciente y cronicidad de la causa; de una forma natural, eficaz y duradera; sin riesgos, operaciones ni toma de medicamentos.
En el caso de las personas jóvenes se puede llegar a la curación total, y en el caso de las personas mayores se puede llegar a un alivio de los síntomas, disminución de la toma de medicamentos, y seguramente les hará falta repetir el tratamiento periódicamente para mantener una buena calidad de vida y frenar el avance de la degeneración.