04/09/2015
ARTICULO DE FITOTERAPIA; EL AJO (Allium sativum):
Todos los grandes médicos de la historia, como Galeno, Plinio el viejo, Avicena o Hipócrates, acuden al ajo como remedio universal por sus innumerables virtudes terapéuticas, el propio Dioscórides lo consideraba una panacea. Símbolo de protección que conjura todos los males, es remedio preferido por herboristas y naturópatas, y desde luego, un condimento de excepción para los cocineros.
Los estudios científicos sobre este producto, constatan con todo rigor las propiedades germicidas, cardiocirculatorias, antitumorales, neuroprotectoras, hipotensoras, antihelmínticas, hipoglucemiantes, diuréticas, etc..Además de ser una de las mejores fuentes de selenio, el ajo aporta vitamina A, B1, B2, C, aminoácidos azufrados, así como numerosas sustancias con poderes antibióticos y anticoagulantes. Las propiedades antiinflamatorias del ajo tienen un gran radio de acción y son debidas a muchos de sus efectos, como a su capacidad de limpiar la sangre de sustancias tóxicas, a su poder para mejorar el estado de la flora intestinal, a su contenido en sustancias capaces de reparar el daño oxidativo provocado por los radicales libres, a su riqueza en germanio, y muy especialmente a su contenido en metionina, capaz de regular los niveles de histamina en el organismo.
Hemos de tener en cuenta que la mayoría de sus principios activos se destruyen a más de 45ºC , y aunque no todas sus propiedades se eliminan, es preferible su consumo en crudo.