31/12/2025
Hoy me regalo un espacio vacío.
Llevo unos días intentando hacer "recap", empezando montajes con fotos y videos del año, queriendo ponerme con los objetivos para el 26, tratando de redactar textos de deseos.
Y no puedo.
Es que no puedo.
No puedo ahora.
Ayer, acostada antes de dormir, me pregunté cómo quería pasar el último día de un año lleno de logros, fracasos y pérdidas.
Ayer, me pregunté cómo quería pasar el último día del año entre familiares dolidos (por el fallecimiento de tres personas amadas este año), dañados (por infancias poco cuidadas, como la mayoría de seres) y que dañan (como consecuencia de lo anterior, básicamente).
Ayer, me pregunté cómo quería pasar el último día del año entre tareas atrasadas, creaciones por empezar o terminar (ni sé muy bien), formaciones por publicitar, justificaciones por entregar, etc.
Ayer me pregunté cómo quería pasar el último día del año en medio de tantas imágenes, palabras, información y desinformación. Entre tantas guerras, injusticias y horrores.
Hoy solo puedo escribir: para el último día del 2025 quiero un espacio vacío en el que sentir el dolor de este año. En el que exhalar tensiones, prisas y tareas pendientes. En el que estar presente para mí y para quien este a mí lado.
Un espacio vacío.
Ni recap,
Ni evaluar,
Ni programar.
Hoy solo espirar.
Hacer espacio.
El resto ya cuando pueda.
Y tú, ¿Como deseas pasar tu último día del año 2025?
Te propongo ponerle atención al cierre para luego ponerle atención a la apertura...
Y como me gusta desearle al mundo lo que me deseo a mí y vive-versa, para hoy y para 2026 te deseo comenzar por un espacio vacío para doler, un espacio vacío para espirar lo que duele, lo que sobra, lo aniquila la vida (la tuya y el de las demás cercanas y más lejanas).
Y luego, solo luego, ya veremos lo que queremos inspirar...
#2026