07/11/2025
Ahora que llega el otoño, comienzan los cambios: la temperatura baja, oscurece antes, volvemos a rutinas más estructuradas… y, aunque para muchos son simples ajustes, para los niños y niñas con autismo pueden ser desafíos.
👕 La ropa cambia: nuevas texturas, prendas más pesadas o etiquetas que incomodan.
🌞 La luz y los horarios se modifican: afecta el sueño y el nivel de energía.
🕒 Las rutinas se alteran: menos tiempo al aire libre, más actividades dentro de casa.
🌡️ El cuerpo percibe nuevas sensaciones y necesita tiempo para adaptarse.
Estas variaciones pueden generar incomodidad, irritabilidad o conductas diferentes, no porque el niño “esté peor”, sino porque su sistema sensorial y su necesidad de previsibilidad se ven desafiados.
💡 Algunas estrategias que pueden ayudar:
✔️ Anticipar los cambios con tiempo (mostrar la nueva ropa, hablar del clima, usar apoyos visuales).
✔️ Dar opciones siempre que sea posible (qué abrigo usar, cuándo salir, etc.).
✔️ Mantener rutinas estables dentro de lo posible.
✔️ Reforzar la flexibilidad y cada pequeño esfuerzo de adaptación.
🌿 Acompañar con empatía y comprensión hace la diferencia.